Lunes, 16 de octubre de 2006
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EDICIÓN IMPRESA

SEMANA GRANDE DE CAJAMURCIA LA NUEVA TORRE DE BABEL
«La sociedad está cada vez más imbécil y más infantil»
El profesor y poeta Jaime Siles abre hoy en Murcia el ciclo '¿Qué hacemos con los pobres de la Tierra?' hablando de 'Los pobres de la Historia'
«La sociedad está cada vez más imbécil y más infantil»
MIRADA(S). Jaime Siles, poeta y profesor. / MARTÍNEZ BUESO
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Los pobres de la Historia es el título de la conferencia con la que hoy -20.00 horas- el poeta y profesor Jaime Siles (Valencia, 1951), abrirá la III edición del ciclo La Nueva Torre de Babel, que coordinado por Antonio Arco se pregunta este año ¿Qué hacemos con los pobres de la Tierra? Siles, envidiablemente culto y conocedor de los sabores del placer y de las heridas del dolor, que le han cruzado la cara en más de una ocasión, reconoce que vivimos «un momento crítico», que todavía no es trágico «pero que está a punto de serlo, no tanto por las guerras que no cesan como porque lo verdaderamente trágico aquí es la absoluta ausencia de valores. Vivimos en una sociedad que sabe el precio de las cosas, pero no el valor de las mismas, y creo que esto es el principio de todo nuestro mal», dice el poeta y profesor, que incluye en ese panorama del mal a los millones de personas que luchan por sobrevivir en la pobreza.

¿Qué hacer? «La caída del Muro de Berlín», recuerda Siles, «ha sido tomada como una justificación general para la desaparición de cualquier pensamiento utópico, y sin pensamiento utópico el hombre vuelve hacia atrás. «La globalización, que desde el punto de vista intelectual tiene una serie de cosas muy buenas -añade-, está quedando reducida a una libertad de mercado que es una vuelta a lo que ya conocemos por la experiencia de finales del siglo XIX y que terminó de la única manera que podía terminar, que fue no sólo con el desastre de la Primera Guerra Mundial, sino con la consecuencia de ésta: la Segunda Guerra Mundial». «Es decir», explica, «que el liberalismo sin límites generó estas respuestas: en los países centroeuropeos el nazismo, en la Unión Soviética el bolchevismo, y en los países católicos y agrícolas del sur de Europa el fascismo. Eso lo sabemos, no hay que sorprenderse de que ahora, si se producen consecuencias parecidas, vuelvan a darse soluciones y respuestas parecidas».

Solidaridad y cultura

Lo importante hoy, ante todo, indica Siles, «es defender la democracia, pero construyendo una sociedad civil fuerte que esté educada, con eficacia, en el respeto al otro, la solidaridad y la cultura». Sin ese respeto al otro y sin solidaridad no nos situaremos de frente ante la realidad de los que no tienen nada. «Hay que volver a reconducir a la sociedad hacia lo que de verdad la constituye, que es la inteligencia, la racionalidad, la afectividad y la sentimentalidad bien asentadas», precisa antes de opinar que «la sociedad está cada vez más imbécil y más infantil; y, además, está mal encauzada la afectividad, que se ha reducido sólo a la sensualidad». A todos los hombres les han tocado épocas difíciles, advertía Borges, «pero hay que intentar salir de ellas, sabiendo que es algo que nos implica a todos, que no podemos dejar sólo en manos de los políticos; el yo no se puede delegar, hay que asumirlo». Siles defiende que la pobreza no puede sernos algo ajeno.

Al poeta le perturba «el proceso de mediocridad general al que estamos asistiendo, el que se elogie lo que no tiene ningún valor, el que se persiga la excelencia, el que se penalice el esfuerzo; eso me parece que es lo contrario al desarrollo histórico de la sociedad occidental». Frente a eso, él se defiende como puede: «La cultura, entendida como un sistema de ideas y creencias, todavía me da una especie de armadura con la cual puedo protegerme frente a la realidad».

 
Vocento