Los ciudadanos británicos que viven en la urbanización Camposol, construida por el grupo MASA, se han unido en Camposol Residents Asociation, presidida por Tony Butler, para acudir al Parlamento Europeo a reivindicar que se legalice y les den servicios. Butler reclama, en nombre de sus compatriotas, un centro médico, vigilancia policial, que asfalten las calles y terminen con lo que calificó como wild west o «lejano oeste», en referencia a las ciudades de las películas de vaqueros.
Los residentes se han reunido con el alcalde, Francisco Blaya, para denunciar la situación de abandono que vienen sufriendo de la administración local, a lo que éste les respondió que el proyecto de la constructora no cumplía los requerimientos legales, por lo que unas 7.000 viviendas ni siquiera tienen cédula de habitabilidad. MASA mantiene en su página web la venta de chalets unifamiliares en la zona, algunos de ellos, de 3 habitaciones, por 247.500 euros, y a 14 kilómetros de la playa.
El grupo Masa se inició en la construcción en 1973 y desde entonces más de 40.000 familias disfrutan de viviendas ubicadas en 17 urbanizaciones. En estos momentos tiene viviendas en cinco residenciales: dos en las localidades alicantinas de Santa Pola y Monforte del Cid, y otros tres en la Comunidad Autónoma, situados en Balsos, Murcia y Mazarrón.