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Bantastic Fand: «Acepto que se nos tilde de 'americana'»

Bantastic Fand
Bantastic Fand
  • Bantastic Fand, grupo musical

  • La banda cartagenera presenta su segundo álbum, un 'Welcome to Desert Town' donde este estilo USA alcanza cotas de calidad inusuales

Un bendito buen día Robbie Robertson enchufó su guitarra a un amplificador con The Band para mayor gloria de Bob Dylan. Desde entonces han pasado más de 50 años, así que no resulta nada extraño conocer las claves de lo que hoy llamamos 'americana' (rock americano, folk rock, roots rock). Lo que resulta menos sencillo es manejarlas con solvencia y plasmarlas en brillantes composiciones interpretadas con excelencia. Justo lo que hace Bantastic Fand, banda cartagenera liderada por Paco del Cerro y el almeriense Nacho Para -ambos, miembros en los 90 de los barceloneses The Rivertones-, que mañana sábado presenta en Murcia su excelente segundo álbum, 'Welcome to Desert Town'. Si lo suyo es el trap o el indie pop, ni siga leyendo; ahora bien, si disfruta con el buen rock americano, hágase un gran favor por unas pocas monedas: es muy difícil encontrar en España una banda de 'americana' de la calidad de la Bantastic. Nacho al habla.

-'Welcome to Desert Town' es un bonito título. ¿Cuál es, dónde se encuentra, la Ciudad del Desierto?

-Es más un lugar mental que físico, aunque lógicamente se nutre del paisaje de Almería, donde crecí, de la imaginería del folk-rock norteamericano y de ciertos paisajes africanos. El título sugiere la bienvenida a un sitio aparentemente inhóspito y polvoriento. Cuando el viajero se da cuenta de que allí no sirve casi nada de lo que sabe, se siente liberado.

-Paco del Cerro toma las riendas vocales en tres temas, quizá los más Byrds-style. ¿Algún motivo?

-Bueno, para mí es lo normal. Llevo cantando, tocando y componiendo con Paco desde hace 25 años. Al principio tomé yo las riendas vocales no sé muy bien por qué, ya que me gusta más la idea de una banda sin 'frontman' claro, como The Band. Paco se centró más en arreglos instrumentales, pero a todos nos gusta mucho su voz. Sigo cantando bastante. Cuando quiera cantar más, haré un disco en solitario.

-Bantastic Fand se ha convertido en un grupo de culto (fans incondicionales, crítica a favor, seguidores no masivos). ¿Está bien así?

-No sé... Quizás un grupo de culto es solo un grupo de masas con falta de promoción. A Bantastic hay que llegar buscando, no te lo encuentras. ¿Qué pasaría si bombardearan todo el día 'Find the door' desde la radio fórmula? Es un ejercicio de ficción extremo, porque eso nunca va a ocurrir y porque está en las antípodas de nuestros deseos. Lo que sí puede ocurrir es lo que intentamos: seguir a lo nuestro, sin presión externa, difundirlo con todos los medios a nuestro alcance. Aunque lentamente, los seguidores no paran de crecer. Sigo creyendo que la música que hacemos bien podría gustarle a un amplio abanico de gente.

-¿Qué destacaría como diferencial con respecto a su primer álbum? El sonido está más logrado y quizás haya una mayor sensación de espacios abiertos.

-'Strong enough to refuse' fue una batalla campal contra la tecnología, porque no sabíamos grabar y nos dábamos cuenta al escuchar los primeros resultados. Dos años de ensayo-y-error, un poco pesadilla. Al final salió y aún me gusta, ahí hay canciones, pero aprendimos a hacer las cosas de otra forma. Esta vez las bases se grabaron con la banda en directo, y el sonido resulta más compacto y orgánico. El papel del madrileño Carlos Ashworth en el 'mastering' y la mezcla fue esencial para el sonido final. 'Welcome...' es menos orfebre y más de ventanillas bajadas, pese a cierto tono otoñal.

-En alguna ocasión he escuchado respecto de la Bantastic: «Oh, son muy buenos, pero hacen 'americana'». ¿Todavía hay que pedir perdón por hacer rock americano en España?

-No lo sé... Tampoco puedo hacer mucho al respecto. No pido perdón por tocar 'americana', entre otras cosas porque no sé muy bien a qué se refiere el término. A ver, estaban los Beatles, mirando a América. Y Dylan. ¿Llamaríamos hoy 'americana' a los Byrds? A lo mejor nuestro siguiente disco es más negro o más pop o más zulú. ¿Nos reprocharán entonces por salirnos de la etiqueta impuesta?

-OK, claro, pero lo digo...

-No, está bien, entiendo y acepto que se nos meta en el cajón del 'americana'. Yo he estado en el otro lado, en la crítica musical, y me he hinchado a poner etiquetas. Está así montado y no puedes hacer nada. Pero, como músico, las etiquetas no me sirven para nada. Aunque no de una manera pública, hacemos nuestra música desde antes de la aparición de The Jayhawks, Ryam Adams o Wilco. Ellos, seguro, también escucharon a Poco, Neil Young, Beatles, JJ Cale o The Band.

-Hablemos de su técnica vocal, muy basada en la expresividad, en el juego de arrastrar y moldear las palabras. Pienso en Dylan, en David Lowery...

-Bueno, jamás he pensado sobre mi técnica vocal, si es que atesoro tal cosa. Pero como hablas de juego, entonces entiendo lo que quieres decir. Incorporo con gran placer a David Lowery a la lista de cantantes de los que supuestamente bebe mi estilo: Al Stewart, Mike Scott, John Lennon, Cat Stevens, George Harrison y, por supuesto, Dylan. Lo que realmente me influyó de todos ellos es que puedes cantar y emocionar sin tener una voz portentosa. Todo depende de cómo la modules, de cómo la dejes romper o acariciar según necesite la canción.

-Como periodista, que lo fue en activo durante bastantes años, ¿cómo ve el oficio en la actualidad, sobre todo en su ámbito cultural?

-Yo creo que aún hay grandísimos profesionales encerrados en una enorme desorientación empresarial. Quiero pensar que esos empresarios se darán cuenta de que la mejor forma de competir ('online', en papel o como sea) es ofrecer calidad, información sobre el terreno, reportajes de calado con textos depurados, combinado con opiniones de especialistas que no siempre sean los mismos... Hoy día estamos lejos de eso. Ahora todo son oscuras alianzas de grupos financieros que tratan la información como una mercancía y al periodista como un vendedor. Es ahí donde muere el periodismo.

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