La Verdad

«La pintura no tiene bandas sonoras»

La comisaria de la exposición y pareja del artista, Saskia Boddeke, y el director de cine y pintor Peter Greenaway, ayer, en la Sala Verónicas de Murcia.
La comisaria de la exposición y pareja del artista, Saskia Boddeke, y el director de cine y pintor Peter Greenaway, ayer, en la Sala Verónicas de Murcia. / Vicente Vicéns / AGM
  • El director de cine británico Peter Greenaway muestra en la Sala Verónicas de Murcia su obra pictórica. 'Body Parts' reúne hasta finales de abril cerca de un centenar de cuadros y dibujos, entre los que figura una proyección de Saskia Boddeke

«Un hombre se quedó leyendo hasta altas horas de la noche. Tuvieron que desenterrarlo. Pero no llegaron a tiempo. Estaba muerto, asfixiado por las palabras. No era en absoluto una mala forma de morir», se lee en una de las citas que acompañan la exposición que Peter Greenaway inaugura hoy -20.00 horas- en la Sala Verónicas de Murcia.

Se compone de cerca de un centenar de obras, entre pinturas, dibujos y proyecciones audiovisuales, centradas en la representación del cuerpo humano y distribuidas por toda la sala. Hay retratos, formas, figuras, color y un frigorífico: «Dicen que los británicos somos fríos, así que hemos metido el corazón de Peter en él», aclaró Saskia Boddeke acerca de la presencia de este electrodoméstico entre los cuadros del pintor y director de cine británico. Es la forma con la que artista y comisaria, también pareja sentimental, «bromean» sobre una muestra en la que hay, explicó Saskia, acompañada por Greenaway y la consejera de Cultura, Noelia Arroyo, «mucho corazón».

'Body parts', título de la exposición que se podrá visitar hasta finales del próximo abril, es «una combinación de todas las grandes ideas de Peter. Todas sus pinturas hablan de él», apuntó Saskia.

Algunas de ellas se exponen en la sala murciana por primera vez. «Han salido directamente del estudio», aunque son parte de un trabajo en el que Greenaway lleva sumido diez años, señaló Saskia. También artista multimedia, la firma de la comisaria holandesa se incluye en la propuesta expositiva, presidida por una proyección audiovisual realizada por Saskia con música del compositor italiano Luca D'Alberto y montaje del holandés Elmer Leupen. En ella, la imagen de Greenaway se funde con sus propias obras y su voz reproduce las citas que acompañan la exposición, una por cada letra del abecedario.

«La próxima gran aventura de un hombre entrado en años era la muerte. Sin embargo, la muerte corría delante de él [...]», se vuelve a leer.

Greenaway, en Murcia en 2006 con motivo del congreso internacional que sobre su filmografía y trayectoria acogió el Centro de Documentación y Estudios Avanzados de Arte Contemporáneo (Cendeac), centra su pintura en el cuerpo, dijo, porque «es la parte común de todo ser humano», algo, además, «a lo que se le da mucha importancia»: «Estamos en la era del selfi», señaló el creador como justificación de su trabajo.

«Decepcionado»

Comenzó a pintar, explicó, antes de dedicar su vida al cine, y lo abandonó a la búsqueda de melodías que acompañaran la imagen. «Me sentí decepcionado porque la pintura no tiene bandas sonoras», expresó. Premio a mejor contribución artística en el Festival de Cannes de 1998 por 'Drowning by Numbers', para Greenaway «el cine nace de la pintura», y el de hoy, el que ocupa las pantallas de grandes y pequeñas salas en todo el mundo, «está muerto».

«El cine no debería ser narrativo, no debe partir de un guión ni tener que ir siempre a la librería a buscar sus historias. Lo importante del cine es que con él se puede volar y hay que volver a él desde otro punto de vista. Hay que hacerlo rejuvenecer», defendió el realizador, en cuya filmografía figuran títulos como 'El contrato del dibujante' (1982), 'El vientre del arquitecto' (1987), y 'El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante' (1989): «Si le pregunto qué recuerda de la historia de 'Spiderman', no sabría decir mucho, porque en lo que se fija el espectador va más allá del texto», insistió.

En su exposición en Murcia -«poder mostrar aquí mi trabajo es una gran oportunidad y hacerlo en este lugar es especialmente valioso», comentó Greenaway- la imagen, en este caso estática, de formas y figuras es la que predomina en toda la estancia. En ellas hay referencias a la pintura europea y a autores como Rembrandt, así como a la mitología y la religión. «Van más allá de lo visual, tienen raíces».

'Body Parts' es, según afirmó la consejera de Cultura, «la exposición más importante de la temporada» en la Sala Verónicas de Murcia, y al mismo tiempo una de las «más relevantes de los artistas contemporáneos que han pasado por la Región». Arroyo destacó asimismo la oportunidad que ofrece la muestra -incluida en un primer momento en el programa expositivo de Caravaca Jubilar, aunque finalmente no forma parte de él- de conocer una de las facetas «menos explotadas» del director británico, y de abrir un diálogo entre «cine y pintura».

«Un hombre desconfiaba de su reloj. Lo engañaba constantemente. Cuando él estaba abatido, el reloj dilataba insoportablemente el tiempo. Cuando era feliz, el tiempo volaba. No podía confiar en su reloj [...]», relata también Greenaway.

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