La Verdad

Jaime Urrutia
Jaime Urrutia / Fran Jiménez

«Nunca es obstáculo tener buen repertorio»

  • Jaime Urrutia

  • músico

  • El excantante y autor de Gabinete Caligari repasa lo mejor de su repertorio en formato trío con su gira 'Al natural'

«Caray, ya no hay estilo ni personalidad / pues muy bien, os diré: ser distinguido es una gran cualidad / y yo la cumplo sin dificultad». Lo saben, los versos pertenecen a 'Caray', una de las canciones de Gabinete Caligari, grupo esencial en la historia del pop-rock español, que desarrolló su fructífera carrera durante toda la década de los 80. Autores de algunos clásicos que ya han pasado a formar parte de la memoria sonora nacional, tras su separación su cantante, guitarrista y principal compositor, Jaime Urrutia, continuó una trayectoria profesional, no tan prolífica pero igualmente interesante, saldada a día de hoy con cuatro álbumes a título propio, desde 'Patente de corso' (2002) hasta 'Lo que no está escrito' (2010).

No especialmente aficionado a la nostalgia, pero igualmente conocedor de las virtudes de su extenso y valioso repertorio, el madrileño ha decidido embarcarse en una gira en la que por fin ha aceptado una vieja petición colectiva: esgrimir en directo buena parte de aquellas canciones legendarias, alternadas con otras de más reciente composición, en formato de trío electroacústico. Esta noche Urrutia invita a un trago en el viejo y bello Teatro Thuillier de Caravaca de la Cruz. «Toma mi vaso y bebe de él / las cuatro rosas que te doy /son del color de tu ropa interior / y huelen a rosas como tú».

-Es el gran reivindicador musical de la identidad cultural española. ¿Cree que se le ha valorado lo suficiente en este sentido?

-Después de unos comienzos en los que fusilábamos a grupos de fuera y de tener cierta repercusión, nos pareció lógico hablar de lo que teníamos cercano, las influencias culturales que habíamos mamado desde pequeños. Era, además, una forma de diferenciarse de otros grupos; salió de una forma natural, no había ninguna reivindicación. Lo de la valoración es algo muy relativo pero, en el mundo que vivimos, hay que partir de la base de que siempre te valoran menos de lo que mereces.

-Para mí, y es una reflexión personal, fue una gran oportunidad perdida, para que nadie -ni derecha ni izquierda- se hubiera podido apoderar de nuestros símbolos nacionales, hoy quizás un tanto embargados.

-En aquella época de modernidad se hablaba de esos símbolos nacionales como de la España de pandereta, como algo pasado de moda y 'viejuno', con desprecio. Pero, aparte de lo cutre, esos símbolos conservaban un halo de romanticismo y autenticidad, que fue lo que realmente nos interesaba recalcar.

-Es uno de los autores clave de la memoria sonora colectiva española, no se puede entender la historia de la música pop nacional sin Jaime Urrutia. ¿Le enorgullece?

-Sí, por supuesto. Sobre todo porque creo que fuimos un grupo, con sus aciertos y errores, totalmente distinto a los muchísimos que había. A eso se le llama tener personalidad.

-Por otro lado, ¿ha sido un obstáculo para continuar su carrera? Lo pregunto en el sentido de que todos quieren 'Cuatro rosas', 'Al calor del amor en un bar', 'Camino Soria'... Y, claro, aquello ya lo hizo.

-Nunca es un obstáculo tener un repertorio pleno de canciones buenas y conocidas. El reto es hacer nuevas canciones que sigan interesando al público. Y aunque pasan los años y el mundo sigue avanzando, en ello estoy.

-En todo caso, ¿era consciente ya entonces de estar creando algo culturalmente nuevo en este país, sobre todo tras la primera etapa más siniestra?

-En aquel tiempo no me daba cuenta, lo único que contaba era hacer canciones que molaran y de las que estuvieras satisfecho. Con el tiempo, vuelvo a repetir, he podido comprobar que éramos muy diferentes a las propuestas de otros grupos, algo que siempre nos motivó.

-¿Por qué cree que nos llenamos tanto la boca con Lord Byron y nos olvidamos de Larra? ¿Por qué todas las nuevas bandas españolas aceptan ser hijas de Joy Division pero no de Gabinete Caligari?

-Dice el refrán que nadie es profeta en su tierra, una frase tan antigua como cierta.

-Nos hizo pasarlo instructivamente bien en su sección con Ariel Rot en 'La ventana' de la Ser. ¿Continúa interesado en la radio?

-La sección que hacía junto a Ariel duró de 2007 a 2012. Poníamos canciones que nos habían marcado la vida, desde Raphael a los Rolling Stones, pasando por el Camarón de la Isla y los Clash. La radio en directo es muy divertida y emocionante.

-Disculpe lo genérico de la pregunta pero, ¿qué opinión le merece la música que se hace actualmente en nuestro país?

-Desgraciadamente, muy mala. Sintonizas la radio y siguen sonando los mismos horteras que ponían cuando yo era pequeño, pero con sonido modernizado. El rock tuvo su oportunidad hace unas décadas pero parece que no valió de nada. Aun así, el talento y la dignidad siempre existirán, aunque no se promocionen.

-Y ahora disculpe la excesiva particularidad. Si tuviera que elegir una sola, ¿cuál cree que es la mejor canción que ha escrito en su vida?

-Si tuviera que elegir solo una, creo que sería 'Suite nupcial', una canción del disco 'Camino Soria' (1987), que era un homenaje al swing y a la forma de cantar de Frank Sinatra y que tenía bastante que ver con ese rock'n'roll de toda la vida que tanto me gusta.