La Verdad

«Interpreto el Quijote como mejor me parece»

El artista Petrus Borgia, junto a una de las obras que exhibe en la sala de exposiciones Gregorio Cebrián de Totana. :: lv
El artista Petrus Borgia, junto a una de las obras que exhibe en la sala de exposiciones Gregorio Cebrián de Totana. :: lv

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Casi se eriza cuando se le pregunta si estamos ante otro artista que se ha sumado al oportunismo del centenario de Cervantes para presentar la colección de esculturas, pinturas y dibujos sobre el Quijote, que ha inaugurado en la Sala Gregorio Cebrián del Ayuntamiento de Totana. «Es un proyecto que ya dura un lustro. Hace dos años expuse en las salas del Archivo Regional una serie en torno a este proyecto, que ya entonces bauticé como 'El acartonamiento del Quijote'. A este espacio volverá toda la colección completa el próximo año. Pero lo que ahora presento es totalmente nuevo, algo que va complementando la colección quijotesca que me planteé realizar hace cinco años». Lo afirma Petrus Borgia -anteriormente Pedro Antonio Borja (Murcia, 1972)-, quien ahora firma y se hace llamar así «por puro y llano aburrimiento de mi anterior nombre. Este está latinizado, y, llamándome de este modo, siento algo parecido a como si pudiera rescatar o resucitar a algún artista o arquitecto que en la República romana podría haberse llamado igual que yo. Pienso que habría que cambiar de nombre cada cierto tiempo. A nuevos tiempos, nuevo nombre».

¿No son muchos años los dedicados a desarrollar un solo tema artístico? «Pienso que no, y más cuando se trata de una historia como la del Quijote. Lo que vengo haciendo es desarrollar una representación transgresora de los capítulos del libro, pero relacionándolos en el tratamiento de las ideas y de acontecimientos que me interesan de la novela de Cervantes. Interpreto el Quijote a mi aire, como mejor me parece, sin someterme a cómo el personaje desfila por la novela. Pero es que yo no me he obcecado con el centenario ni con el Quijote, porque he trabajado en otras series, como 'Color capital', 'De lo físico a lo cuántico' o 'Liber Génesis', que ahora mismo pueden contemplarse en distintas salas». Y define la primera como «una colección en la que los hilos conductores son el color vivo y el óxido, tanto como color o como idea de envejecimiento, porque el óxido corroe hasta los cimientos»; en la segunda ha querido rendir homenaje a la física cuántica y «a la realidad o al invento del llamado paso del tiempo»; en la tercera expresa «la libertad artística, que es como yo siento lo creativo: en completa libertad».

¿Por qué lo de 'acartonamiento'? «Tiene su razón de ser, porque diría que la novela de Cervantes está 'acartonada', ya que, dígase lo que se diga, en este país casi no se lee, aunque se celebren centenarios. Lo que yo pretendo es impulsar al 'desacartonamiento' popular del personaje a través de imágenes, sean pinturas, esculturas o dibujos, para pinchar e interesar a la gente y que, por lo menos, abra ese libro con la intención de que pruebe a leerlo». Pero, ¿usted lo ha leído? «Me siento ofendido con esa pregunta, porque parece que quiero exigir a los demás lo que yo no he sido capaz de hacer. Lo he leído para empaparme mejor del personaje, incluso para ver cómo insertar en las imágenes que he creado algunos gestos característicos del Quijote. Por esto, diría que mis quijotescas obras, sean esculturas o pinturas, son muy realistas a la hora de retratar al personaje. Y digo lo de realistas porque he querido volcar en ellas mi más auténtica manera de ver a Don Quijote. De cualquier forma, lo que se celebra es el IV centenario de la muerte de Cervantes, no precisamente el de la publicación del Quijote; por esto, reconozco que también debiéramos todos, artistas o no, simples lectores, ampliar nuestras ansias de lectura y recuperar obras de Cervantes que también son muy interesantes».

Proyectos

En Petrus Borgia se sobreponen siempre sus impresiones creativas, incluso en la planificación de singulares edificios -ejerce como arquitecto, además de declararse artista nato-, del contorno urbanístico dentro y fuera de Murcia. «Ahora -afirma- estoy volcado en mis proyectos más netamente artísticos. Por esto, seguiré completando mis teorías sobre el Quijote, avanzando poco a poco. Cuando llegue el momento de despedirme, sé que me costará mucho».

¿Le costará tanto como hacerlo de otros proyectos que ya presentó en su momento? «Posiblemente, sí; acaso porque los enfoques que entonces asigné eran distintos al de ahora. Recuerdo otra serie, 'Los tontos del culo', en la que los asuntos eran muy distintos, más cercanos y sin el idealismo que encierran mis obras sobre el Quijote. Lo que quería reflejar eran los tics, las manías, los defectos, las mediocridades y todos los trances en que se ve envuelto el ser humano. No me costó mucho despedirme, porque lo que yo pretendía era olvidarme de lo grandioso, de lo noble, de las ideas... para enfrascarme en la vulgar forma de vivir de las personas. Me sentía llevado por unas sensaciones incluso humorísticas. En 'El acartonamiento del Quijote' se me han impuesto las ideas y me costará mucho desprenderme de ellas».