La Verdad

Una trabajadora de Mano a Mano llevando un plato a los clientes del local.
Una trabajadora de Mano a Mano llevando un plato a los clientes del local. / V.V./ AGM

Pizzas de masa blanda

  • Mano a Mano se decanta por la elaboración de pizzas al estilo napolitano y completa su carta con variadas empanadillas criollas

No se dejen embaucar por sus recuerdos o prejuicios. Aunque sean de la convicción de que una pizza debe de ser de masa fina y crujiente, denle una oportunidad a las que están haciendo desde hace unos meses en Mano a Mano, un local 'low cost' que ofrece pizzas y empanadillas caseras en una conjunción bien traída de Italia y Argentina.

Mano a Mano está diseñado para coger y llevar, ya que con las seis mesas con taburetes de que dispone el comedor y los precios tan ajustados que ofrecen no estoy seguro de que pueda tirar hacia adelante, a pesar de que toda la vajilla, hasta la del café, es de plástico del malo.

La carta está dividida en empanadillas, pizzas, 'saltimboccas' -una especie de bocadillos con masa de pizza-, ensaladas y postres y, aunque los taburetes no son todo lo ergonómicos que debieran y el servicio en plástico pueda tirar para atrás a los más remilgados, el producto bien merece una visita. Estupendas empanadillas criollas, de atún, de verduras o de roquefort y nueces, que vienen identificadas desde cocina por una marca, como si fuesen toros de lidia.

Las pizzas están elaboradas al momento en horno de gas y tenemos la posibilidad de pedir tamaño individual o familiar. La peculiaridad es que todas están hechas con una fina masa napolitana untuosa y elástica, no crujiente. Las hay de veinticinco tipos, imposible no encontrar alguna de su gusto. Pero más allá de las pizzas destacan los contundentes 'saltimboccas' y la 'montanara', una pizza frita a base de tomate -la salsa de tomate del local está muy conseguida-, rúcula y parmesano. Imprescindible este último aperitivo.

Correcta la ensalada César y bastante conseguida la panna cotta que sirven con un buen chorrito de chocolate, caramelo, fresa o dulce de leche. En definitiva, Mano a Mano apuesta por un producto de gran calidad a unos precios irrisorios, con un servicio -de platos- y una sala que invita a ir con niños o pedir para llevar a casa.