La Verdad

Juan Pablo Miras, cocinero del restaurante La Bien Pagá, con algunas de sus elaboraciones.
Juan Pablo Miras, cocinero del restaurante La Bien Pagá, con algunas de sus elaboraciones. / V. V./ AGM

Aire andaluz con buena cocina

  • La Bien Pagá abre sus puertas con servicio de menú diario, barra para tapear y platos de nivel para adentrarse en el comedor

David Lainez se hartó del traje de chaqueta, de la corbata y de tener una sonrisa perenne en la cara mientras ejercía de sumiller y jefe de sala en El Estudio de Ana y colgó los zapatos de charol para embucharse un calzado más cómodo, una barba de seis días y un look más desenfadado al otro lado de la barra de su propio local de tapas que ha llamado La Bien Pagá, situado en la calle Sociedad de Murcia.

Lainez es andaluz y sus años como sumiller se notan en un bar-restaurante donde al vino no se le da de lado, donde las tapas son reconocibles y sabrosas y los platos contundentes y más elaborados están bien terminados. Del mismo modo, encontramos un local para diferentes momentos; uno puede tomar un tapeo en la barra o en alguna de las mesas altas disponibles, sentarse en la zona del bar a degustar el menú del día, o subirse a la primera planta o descansillo del establecimiento a comer en un ambiente un tanto más cuidado.

Ya he estado en un par de ocasiones en La Bien Pagá, animado por el trato correcto y la novedad de probar platos sugerentes a un precio razonable, lo que ha propiciado que casi haya probado la manejable carta al completo. Además, todos los días ofrecen un plato de guiso por tres euros con el fin de captar al mayor número posible de trabajadores que no pueden volver a casa al mediodía y buscan un plato de cuchara como Dios manda.

Entre la ensalada crocante y el tomate ‘partío’ con bonito para comenzar la experiencia me quedo con el segundo sin duda alguna. El aceite de oliva es de buena calidad y las mollas del pescado en salazón, tiernas y rosadas, como deben ser. La ensalada está compuesta por manzana, apio, tomate y picatostes, que no están mal, pero echo de menos una proteína que dé empaque a las hojas.

Los mejillones en escabeche son una delicia. Son naturales y macerados en casa con aceite, vinagre y un poco de pomelo. Los ofrecen sobre una tostada industrial en dos versiones: con unos brotes verdes o una rodajita del propio pomelo para acompañar al crustáceo.

También es recomendable probar un platito de jamón «del bueno» y aprovechar que La Bien Pagá es uno de los pocos establecimientos de Murcia con algunas referencias de vino de Jerez. Además, en este caso lo sirven con unos trocitos de pan de cristal que aumenta considerablemente el disfrute. También mantienen el tipo las croquetas de gallina y jamón, cremosas y sabrosas, y el mollete de morcilla de verano y parmesano o el de carrillera y queso brie.

Más flojas encuentro las alcachofas, con jamón y crema de parmesano. Si bien la combinación no está desacertada, el hecho de que las alcachofas sean de lata, aunque en cocina le apliquen plancha o rebozados, el regusto cítrico del conservante desmerece el plato. Creo que es un buen plato en temporada, pero estando en Murcia, el nivel mínimo de las alcachofas en platos elaborados debe de ser el de verdura fresca.

Delicioso el pollo al curry y muy recomendables el bacalao con espuma de alioli, la pluma ibérica con crema de coliflor y chimichurri y el salmón con guacamole y kimuchi, aunque si quieren justificar la visita, sin duda alguna deben probar la carrillera de ternera con pesto rojo y parmentier. Olvídese de la patata, la carne estofada en su jugo es uno de los bocados que le harán volver al local sin lugar a dudas.

Más flojos encuentro los postres. Una excesivamente tersa torrija con helado de turrón y un mejorable semifrío de asiático sin gracia y con un sabor pronunciado a mantequilla, quizás debido a un exceso de turbina con la nata. Es preferible repetir carrillera que tomar postre.