La Verdad

Don't worry, be jazzy

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George Benson.

  • La XVII edición de Jazz San Javier arranca con tres conciertos de máximo nivel: George Benson, Michel Camilo y Bobby McFerrin

Pregunta: ¿Por qué se debe visitar la Región de Murcia en verano? Respuesta: Porque además de estupendas playas y la gente más guapa del país -tanto por su carácter acogedor como por su, digamos, bronceado-, la oferta cultural, y muy específicamente la musical, de nuestra Comunidad es escandalosamente buena, con festivales de flamenco, world music y jazz de primer nivel. Asunto nada baladí que debiera decantar balanzas, si se empaquetase del modo adecuado. Así, para empezar, mañana sábado tendrá lugar el estreno de la decimoséptima edición de Jazz San Javier, festival que arranca con una 'pole position' de auténtico lujo: George Benson (sábado), Michel Camilo (domingo) y Bobby McFerrin (lunes). Todo en un marco tan grato como el Auditorio Parque Almansa. Difícil de superar.

George Benson. El puto amo

Discúlpenme la expresión guardiolista, pero es que hablar de George Benson es hacerlo exactamente de eso, de un auténtico top mundial del jazz. Simplemente uno de los mejores guitarristas del mundo, además de un extraordinario vocalista de suave, cálido y seductor registro. El astro de Pittsburgh va tan sobrado que brilla en cualquier faceta, ya sea emitiendo en clave swing, hard bop, soul-jazz, R&B o simplemente pop: el halo que imprime a sus interpretaciones es siempre deslumbrante, además de estar marcado por esa suerte de naturalidad solo al alcance de los más grandes.

El pasado año George Benson cumplió 70 años y se regaló -nos regaló- una verdadera joya musical, 'Inspiration: a tribute to Nat King Cole'. El titular es explícito, se trata de un homenaje a otra auténtica leyenda de la música como fue Nat King Cole, con quien a menudo se le ha comparado. Con motivo, pues las similitudes son palpables. Es cierto que Cole fue un gran pianista mientras que Benson es guitarrista, pero en ambos casos se trata de virtuosos de su instrumento que, sin embargo, alcanzaron el éxito comercial masivo como cantantes de jazz vocal cercano al pop. Incluso sus timbres vocales son parecidos: graves, redondeados y acogedores, de esos que invitan a abrir una botella de vino y compartirla con una sonrisa relajada.

No resulta tan extraño, en realidad. George Benson comenzó su carrera como cantante siendo apenas un niño, llegando a realizar algunas grabaciones menores para RCA. La guitarra vino después, cuando montó su primer grupo (de rock) con 17 años. Nada serio, pues las influencias de Charlie Christian, Wes Montgomery y Charlie Parker orientaron pronto sus pasos hacia el jazz y tras liderar su primera 'jazzband', pronto se convertiría en otro de los grandes descubrimientos del cazatalentos John Hammond, el mismo que había dado a conocer a Count Basie, Billie Holiday, el citado Charlie Christian o Aretha Franklin y que más tarde anunciaría a Bob Dylan o Bruce Springsteen, ahí es nada. Tras un par de notables álbumes que llamaron la atención sobre su figura, la entrada en escena del productor Creed Taylor redondeó la jugada y convirtió a Benson en toda una inextinguible estrella del jazz. Su discografía es casi insondable: decenas de discos para diversos sellos, algunos tan lustrosos como 'It's uptown' (1966), 'Shape of things to come' (1968), 'Beyond the blue horizon' (1973), 'Good King Bad' (1975) o 'Give me the night' (1980). La de los ochenta no sería su mejor década, convertido en exitoso cantante de soul pop un tanto horterilla aunque muy apropiado para la época, esto sí. Se redimió con 'Tenderly' (1989) y durante los noventa se volcó más en su faceta como (extraordinario) guitarrista de jazz. Desde hace ya bastante años, George Benson puede hacer lo que le plazca, pues todo le suena bien y además ya se ha convertido en toda una leyenda viva. Cuando suenen 'Unforgettable', la adaptación de 'Route 66' o el swing frenético de 'Just one of those things' solo cabrá hacer algo sensato: disfrutar.

Michel Camilo

Michel Camilo

Michel Camilo. Latino fino

Al igual que ocurre con George Benson, también Michel Camilo tiene el premio especial que cada año otorga el festival Jazz San Javier. Y es que el dominicano es otro astro del estilo, pianista de técnica deslumbrante y virtuosismo extremo, que ha logrado un discurso propio dentro del jazz latino menos predecible. Habitual de nuestros escenarios -lo hemos podido ver en Jazz San Javier y en Músicas del Alma, en La Mar de Músicas con Tomatito y acompañado de orquesta sinfónica-, en su discurso el factor latino es punto de partida y elemento subyacente, que no recurso evidente. Lo de Camilo es ante todo jazz. Gran jazz que igual coquetea con el alocado dixieland de los años veinte, que con el post-bop, el jazz clásico, la influencia sinfónica o la herencia caribeña. Siempre desde un prisma personal que cuida por igual el rigor y la fastuosidad. Apto para entendidos y profanos, por tanto, dadas su espectacularidad -mayor de lo habitual en el mundo del jazz- y su poderosa capacidad de comunicación.

Al Mar Menor vendrá en trío, acompañado por el contrabajo de Licoln Goines y la batería de Cliff Almond. Se trata de uno de sus formatos predilectos, pero igual si viniera solo, que es como registró su último álbum, el premiado con el Grammy Latino 'What's up?' (2013). La de Michel Camilo con España es una relación extensa y fructífera al menos desde el año 2000, que es cuando participó en el afamado documental de Fernando Trueba 'Calle 54', además de obtener su primer Grammy por su disco compartido con el gran guitarrista flamenco Tomatito, de título precisamente 'Spain' y del que seis años más tarde grabaron su secuela 'Spain again'.

Bobby McFerrin. El saltador de octavas

Bobby McFerrin es un personaje peculiar donde los haya, además de un cantante tremendamente popular gracias a uno de esos estribillos que el hombre debiera enviar a Marte por si hubiese vida en la galaxia, si es que no se ha hecho ya. Saben bien de qué les hablo: 'Don't worry, be happy'. Claro que si en vez de la canción enviásemos un DVD completo, es posible que los marcianos pensasen que estamos aún más zumbados. Porque el cantante que juega con las octavas vocales como un 'globetrotter' con el balón, tiene además una vis cómica que no duda en esgrimir en unos conciertos en los que la comunicación se convierte en elemento esencial.

Bobby McFerrin

Bobby McFerrin

'Don't worry, be happy' es la melodía que se asociará por siempre a McFerrin, dado su desmesurado éxito, pero además es una buena muestra del modo en que el neoyorkino ha entendido siempre la música, antes y después de su superhit. Música terapéutica -con base en el soul, el gospel y, en fin, la 'black music'-, de ánimo positivo, contenido religioso e ideada con la intención de aliviar el espíritu y sanar el alma. O igual me paso, pero esa onda. Bobby tiene el honor, poco comprobado me temo, de haber sido el primero en entregar un álbum en el que todos los sonidos están registrados con la voz. Pero no teman, a Jazz San Javier vendrá con una nutrida banda en la que destacan el director musical Gil Goldstein, los guitarristas David Mansfield y Armand Hirsch y el multiinstrumentista Louis Cato. Su último álbum es 'Spirityouall' (2013). Será un espectáculo refrescante y diferente. Así que 'Don't worry, be jazzy'.