«Todas mis piezas son hijas mías; el color me ciega y las formas me inspiran»

Ismael Cerezo, junto a una de sus obras. / Edu Botella / AGM
Ismael Cerezo, junto a una de sus obras. / Edu Botella / AGM

Ismael Cerezo 'Flyppy' Escultor

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Se escribe Ismael Cerezo (Murcia, 1967), pero se pronuncia 'Flyppy', que con ese nombre se ha ganado un lugar de honor entre los escultores españoles. Con una formación casi autodidacta, Ismael conoció el vidrio a través del mallorquín Pere Ignasi, cuando ya tenía una larga experiencia con el hierro. En Palma de Mallorca pasaría algunos años en el taller de S'Hostalot, donde comenzaron a mezclar hierro y vidrio en creaciones conjuntas. A su regreso a Murcia, abrió taller y continuó trabajando con ese material. Las piezas que firma aportan la visión de los que trabajan tan frágil elemento con un concepto profesional y con independencia creativa. Eso podrán admirar quienes visiten hasta finales de agosto la muestra 'Hazte flamenco', instalada en el Espacio de Arte de la Casa de la Cultura de San Pedro del Pinatar.

-¿Cómo se les ocurrió esta nueva exposición?

-Se me ocurrió cuando planté las esculturas de los flamencos en la rotonda de Pinatar Park en San Pedro del Pinatar, mi pueblo de adopción y donde gasto mis veranos y mis fines de semana. Pensé que este pueblo se merecía un evento.

-¿Dónde y hasta cuándo se va a celebrar esta muestra?

-En el Espacio de Arte, en la Casa de Cultura de San Pedro del Pinatar, hasta el 31 de este mes.

-¿Qué ofrece a los visitantes?

-Una selección de la mejor fauna y flora de la zona. Esta exposición está compuesta por 72 piezas, entre las que encontramos garcillas, pulpos, cajas de luz de peces, cangrejos, ballenas, mucho flamenco y yo.

-¿En qué se inspira antes de abordar la creación de una pieza?

-(Risas) ¿Puedo usar el comodín? No tengo que inspirarme en nada porque las piezas fluyen, muchas veces partiendo de un hierro. Y otras, la pieza llega a mi cabeza y la evoluciono hasta obtener el mejor resultado.

-De todas sus series, ¿de cuál se siente más satisfecho?

-No tengo criterio para reprochar a ninguna de ellas. Todas son hijas mías, el color me ciega, las formas me inspiran y el infinito me lleva hasta un mundo frígido-romántico, en homenaje a mi gran maestro y amigo Pepe Cacho y en memoria a Ramón Garza.

-¿Y cuál cree que es la que más interés ha despertado?

-Creo que mi intención siempre es innovar y crear expectación con lo que hago por lo que la que más interés despierta es siempre la última.

-¿Vive la Región de Murcia un tiempo propicio para la creación?

-Yo soy extraterrestre. Solo sé de abducir. Pero realmente puede ser que sí.

-¿En qué proyectos anda en estos momentos?

-Un árbol que plantaré en la clínica Virgen del Alcázar de Lorca, una decoración en el hospital Virgen de la Caridad de Cartagena y pensando en innovar en tecnología para el vidrio ya que mi trabajo exige renovarse y evolucionar, pero a veces no se puede por falta del peor metal de todos.

-¿Cuál es la obra de sus sueños, la que sueña con realizar?

-Una mantis religiosa de 20 metros móvil para Santa Isabel, donde estaba 'el penalti', llevaría luz en los ojos y haría movimientos amenazantes a los transeúntes.

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