Las autoridades sanitarias ya han advertido del peligro que supone trabajar en las horas centrales del día y, de hecho, los siete golpes de calor que se produjeron el año pasado en la Región afectaron a trabajadores del campo o de la construcción. Para intentar limitar los riesgos, sindicatos y empresarios se reunieron hace unos días con la consejera de Trabajo, Cristina Rubio.
La reunión permitió alcanzar algunos acuerdos, como pasar a considerar el «estrés térmico» un riesgo laboral más, como lo es trabajar sin casco o no llevar correas protectoras. Sin embargo, patronal y sindicatos siguen sin ponerse de acuerdo en la reducción de la jornada laboral, un tema que arrastra ya un largo debate.
La Federación de Empresarios de la Construcción ha puesto sobre la mesa una propuesta: la reducción de la jornada laboral en verano a cambio de trabajar unos seis o siete días que el convenio colectivo fija ahora como festivos. Los sindicatos lo rechazan. Andrés López, secretario de organización de la Federación de la Construcción de UGT, cree que apenas permitiría reducir «en media hora» la jornada veraniega y pide estudiar otras fórmulas.
Mientras, Marcelino Izquierdo, secretario general de la Federación de la Construcción de Comisiones Obreras, propone la reducción de la jornada a siete horas días, desde las 7.00 a las 14.00 horas, como ocurre en Granada, «donde se ha introducido esta medida en el convenio colectivo de la provincia». La medida podría afectar a unos 22.000 obreros en la Región, que son los que realizan trabajos bajo la exposición al sol. Además, Izquierdo reconoce que «cada caso es distinto», por lo que propone estudiar la situación empresa por empresa.