El cierre de la calle Peroniño -en dirección a Canteras- ha hecho que durante los últimos meses se formen a diario largas colas de coches en el cruce de Eroski con Sebastián Feringán (única vía alternativa). Dichos atascos serían menos problemáticos si el tiempo en verde de los semáforos del cruce fuera menor o si agentes de la Policía Local regularan el tráfico, sobre todo en las horas punta. No es así, y la situación ha empeorado con la masiva salida de cartageneros por esa vía hasta las playas de La Azohía y Mazarrón. Las esperas pueden llegar a los veinte minutos sólo para salvar los semáforos de Eroski.