Es la otra cara del fútbol que ha ganado el Mundial. La esperada sentencia del gran escándalo del calcio, que afecta a cuatro de los seis primeros clasificados, retiró ayer las dos últimas ligas a la Juventus y la condenó, junto a Lazio y Fiorentina, a descender a segunda división, mientras que el Milan se salvó de esta suerte, aunque el fallo le deja fuera de las competiciones europeas para la temporada que viene. Además, la resolución de la Justicia deportiva impuso severos recortes de puntos a los cuatro clubes, sobre todo al legendario equipo de Turín, que deberá empezar en segunda con 30 puntos menos y casi queda condenado, como mínimo, a dos temporadas en la categoría inferior.