A quienes no tienen un conocimiento preciso del problema del agua en la cuenca del Segura, ni de cómo se gestiona el agua en un territorio abonado históricamente por la sequía, les puede sorprender las conclusiones del informe encargado por el Gobierno de Castilla-La Mancha. Éste no ha tenido el menor reparo a la hora de enviar un equipo técnico para recorrer 500 kilómetros de Murcia y de la Vega Baja, y de utilizar las últimas tecnologías, para tergiversar lo que aquí ocurre. Un informe inexacto, que oculta lo que no le conviene, y que no responde a la realidad, pese a parecer prolijo. Frente a esto, ¿con qué informes ha respondido el Gobierno murciano? ¿Y qué dice el (mudo) Ministerio?