El secretario general de la Presidencia, , José Antonio Ruiz Vivo, dijo hoy que se "habría cortado el dedo corazón antes que haber votado a favor de la derogación del trasvase del Ebro".
Ruiz Vivo se refería al apoyo prestado por el secretario general de los socialistas murcianos a la eliminación de esta infraestructura hidráulica del Plan Hidrológico Nacional.
El secretario general de Presidencia hizo estas declaraciones tras reunirse con el presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, Francisco Sáez, dentro de la ronda de contactos del Gobierno regional con representantes de diferentes sectores para analizar la situación creada por la falta de agua.
El portavoz adjunto del Gobierno ha agregado que "Saura es cómplice de que el Ebro esté vertiendo al mar cantidades ingentes de agua y que en Murcia no pueda ser aprovechada", y ha aclarado sobre esta cuestión que "en Murcia no queremos ni una gota de agua que necesite Aragón, porque somos solidarios".
Sobre las posibles acciones de protesta de los agricultores murcianos, Ruiz Vivo subrayó que el Gobierno regional "ha estado y estará siempre con los regantes y la sociedad murciana, dentro de los márgenes de la lealtad institucional, pero defendiendo con uñas y dientes los intereses de la Región".
Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, destacó que la negativa del Gobierno central al envío de un riego de socorro de 20 hectómetros cúbicos "demuestra que no hay solidaridad, diga lo que diga el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, que sonríe de oreja a oreja cada vez que nos niegan el agua, y los socialistas catalanes, que celebraron la derogación del trasvase del Ebro".
Sáez afirmó que "los agricultores murcianos son humildes y buena gente, y por eso se abusa de ellos", y recordó que "en esta zona la fuerza reside en la agricultura, de la que dependen más de 9.000 familias y una docena de cooperativas agrarias con mil trabajadores cada una, por lo que es mucho lo que nos estamos jugando".