Son ya muchos años que un grupo de amigos de Alcantarilla vamos al Entierro de la Sardina. Siempre acabamos impresionados con su magnitud.
Este año nos encontramos muy disgustados con lo que presenciamos. Sufrimos cortes entre las actuaciones, algunos de hasta quince minutos. Es verdaderamente inconcebible que un acto como el Entierro de la Sardina tenga estos fallos de organización.
Deseamos a la Agrupación Sardinera la solución de este problema, y piensen si las cámaras de televisión en el puente, junto con el afán de protagonismo de los grupos participantes, pueden ser los causantes de este deslucimiento del desfile.
Antonio Gómez