El nuevo Real Murcia, el equipo que una vez más tendrá como objetivo ascender a Primera División, estará en manos de su presidente y del entrenador. La dupla formada por Samper y el técnico decidirá todas las cuestiones importantes relativas a fichajes, refuerzos y renovaciones. En la plantilla la figura del entrenador toma fuerza y con ella la del presidente, quien ya no quiere delegar más en terceros tras los sonados fracasos de las últimas temporadas por los que ha pagado un alto precio, no solo deportivo, sino también económico.