La imagen de Nuestra Señora de la Fuensanta, patrona de Murcia, regresó ayer en romería a su santuario, acompañada por miles de fieles. Fue uno de sus recorridos más alegres y tempraneros, ya que la homilía del obispo fue breve y la Virgen abandonó la Catedral a las 7.45 horas, llegando al Carmen treinta minutos después, lo que originó que muchos fieles se tuvieran que incorporar a la comitiva a lo largo del camino.
Monseñor Reig Plá en su homilía explicó la excelente noticia de que el Santuario de la Fuensanta se ha convertido en basílica, y la amada Patrona goza de privilegios especiales. Destacó que la concesión del privilegio por el Santo Padre ha sido «el mejor modo» de comenzar el mes dedicado a la Virgen.
Después invitó a los fieles a «acompañar con orgullo a la Virgen», animándoles también a volver en peregrinación al santuario para obtener el jubileo y suplicarle a la Patrona «que nos enseñe a no dudar del amor de Dios».
Tras la misa, se organizó la tradicional comitiva que da escolta a la Virgen hasta el cruce de Torre de Romo. El alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Cámara, mostró también su satisfacción por la noticia, asegurando que es un motivo más de orgullo para todos los murcianos, y para seguir participando en las tradicionales romería de la Virgen.
Tanto el presidente de los Caballeros de la Fuensanta, Francisco Mateos, como el cabo de andas de la Virgen, Joaquín Vidal Monerri, afirmaron que se habían enterado de la noticia por La Verdad, y que había supuesto «una alegría muy grande» y era «un motivo más para estar cerca de Ella, y seguir acompañándola en todas las romerías».
Satisfacción cofrade
También el presidente del Cabildo Superior de Cofradías, Antonio Ayuso, mostró su satisfacción señalando que se trata de un momento muy importante para la Diócesis de Cartagena y para todos los murcianos.
A las 8.15 horas, la Virgen de la Fuensanta llegaba a la iglesia del Carmen y fue recibida con todos los honores, siendo vuelta hacia el interior del templo. Después, bajo el balcón del museo de los coloraos, recibió la primera lluvia de flores entre aplausos y vítores del público.
En Torre de Romo fue vuelta a la ciudad para que se despidiera, mientras una gran traca sonaba en el jardín y las autoridades se descolgaban de la comitiva. El párroco de San Nicolás, Juan Uribe, inició los tradicionales cánticos en honor de la Virgen, mientras ésta avanzaba por Torre de Romo, con su manto de huertana.