Los regantes del Valle del Guadalentín están dispuestos a todo para reclamar agua con la que regar sus cultivos. Esperan que el próximo viernes el Consejo de Ministros apruebe un trasvase de socorro. Si no ocurriera así, el presidente de la Comunidad de Regantes, Manuel Soler Miras, asegura que barajan la posibilidad de acampar frente al Ministerio de Medio Ambiente.
La Comunidad de Regantes de Lorca ha propuesto esta iniciativa a la junta de gobierno del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), «si finalmente no se aprueba el riego de socorro que precisamos».
Soler opinó que «si ahora no se aprueba ese riego, después, en los meses de verano, será mucho más difícil, ya que las disponibilidades hídricas en esas zonas no serán las mismas».
El presidente de los regantes también se refirió al espionaje que llevan a cabo desde Castilla-La Mancha. «¿No tendrán otras cosas más importantes que hacer!». Y añadió que «están confundiendo las balsas de depuración con las de riego». Además, dijo que «desconocen» el uso del agua, y de los procedimientos por goteo. «Aunque no haya servicio, las balsas tienen que estar en unos límites, no pueden estar vacías, porque si no, no funcionan. No se pueden dejar sin una gota de agua».
La que se almacena en estos momentos en las balsas de riego, son producto, según Soler Miras, de la exención de venta de agua tras las lluvias de los últimos días. Y aseguró que van a seguir reivindicando el trasvase Tajo-Segura. «No van a conseguir que nos rindamos. Si hay que ir a Madrid, iremos, pero vamos a seguir reivindicando agua para la Región de Murcia».
En cuanto a la producción actual, se ha rebajado un 30% por la falta de agua. La mayor parte de la producción de la comarca se exporta al norte de Europa. El 95% del brócoli que se produce en el Valle del Guadalentín se exporta. «Sólo un 5% se consume aquí». Igual ocurre con la lechuga, de la que se exporta el 80% de la producción. El otro 20% se consume en los mercados nacionales. Sin embargo, la alcachofa es exportada sólo en un 10%. El resto se destina, prácticamente en su totalidad, «a la industria conservera».
El presidente de los regantes auguró un mal verano para el campo. «Si continúa la falta de agua no habrá trabajo». Muchos agricultores han trasladado sus cultivos a poblaciones donde las necesidades hídricas no son un problema. Esta situación se produce sólo en los meses cálidos, ya que en invierno las temperaturas son muy bajas y las heladas continuas, por lo que es imposible producir en ellas. Los cultivos estos meses se han restringido de manera importante. «Cada vez se planta menos, porque no hay agua para regar. Este año se ha plantado menos, y si continúa la situación igual, los cultivos tendrán que restringirse cada vez más», sentenció el presidente de la Comunidad de Regantes.