EE UU estudia el impacto del anuncio del presidente de Bolivia, Evo Morales, de la nacionalización de los hidrocarburos, informó ayer el Gobierno de Wasingtonunidense, que reconoció no tener «una imagen completa de la situación».
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, afirmó que «estamos estudiando» la situación creada en Bolivia tras el anuncio.
Hasta el momento «no hemos podido determinar si se ha producido algún cambio oficial o qué impacto pueda tener. Es algo que aún estamos estudiando», puntualizó el portavoz presidencial. «No nos consta que se haya producido algún cambio oficial. No ponemos en duda algunas de las informaciones que se han difundido, sino que se haya producido algún cambio de privatización a nacionalización», agregó McClellan.
Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, afirmó que «desde luego examinaremos muy de cerca cualquier posible impacto en el clima para la inversión del sector privado en Bolivia y también en lo que respecta al cumplimiento del Gobierno boliviano de sus obligaciones contractuales». «No tenemos una imagen completa de la situación», agregó McCormack, quien insistió en que la preocupación de EEUU es que "los gobiernos cumplan sus obligaciones contractuales, que las compañías privadas no se vean perjudicadas».