Los fuertes vientos registrados en las últimas horas no han logrado vencer a Francisco Javier Triviño, que sigue encaramado a una chimenea, en su particular protesta contra la empresa cartagenera Zinsa.
Triviño, proveedor de la empresa Zinsa se subió hace sieste días a una de las chimeneas de la factoría para protestar por la deuda que mantiene la empresa ubicada en Torreciega con su compañía, y que ascendería sólo este año a unos 57.000 euros.
Triviño, socio de la empresa Minse, una de las escasas compañías auxiliares que están trabajando en las instalaciones de Torreciega, subió los cerca de cincuenta metros que tiene la chimenea y allí ha permanecido desde entonces, a pesar de los intentos realizados para que bajase.
Ayer y hoy los fuertes vientos de hasta ochenta kilómetros por hora no han logrado hacer bajar a Treviño que se mantiene firme pero sí que ha reconocido que las fuerzas comienzan a escasearle.
Antonio Navarro, socio de Triviño y uno de los seis copropietarios de Minse, explicó que, a lo largo de este año, Española del Zinc ha acumulado una deuda con su sociedad de 57.000 euros. A este débito hay que añadirle, también, la deuda del año pasado, reconocida, que asciende a más de 360.000 euros. «Pero nosotros necesitamos de forma urgente unos 80.000 euros para poder funcionar con normalidad», dijo Navarro.