La Policía Nacional acabó localizando el laboratorio que la banda empleaba en el número cuatro de la murciana Avenida de los Rectores. Allí se intervinieron todos los elementos para el manipulado y corte de la droga. La banda había llegado a tal nivel de sofisticación que incluso contaba con una máquina envasadora. Entre la maquinaria aprehendida se encontraba una prensa hidráulica, moldes metálicos para la misma, una secadora y una envasadora; así como precursores y sustancias adulterantes, como acetona y otro tipo de disolventes. También se encontró pasta de coca y la propia sustancia en piedras.
En el momento del registro estaba en funcionamiento la secadora, para el secado de una tableta de cocaína, ya prensada y adulterada.