Como no podía ser de otra forma blancos y azules protagonizaron alguna charleta que casi concluye en palabras mayores. Bromas aparte, durante la visita a la casa familiar algún que otro blanco se quejó de que habían acudido a visitar la iglesia de San Francisco, sede religiosa del Paso Azul, pero, ¿qué pasaba con la de los blancos?, Fue el momento para recordar que los abuelos Ginés y Juana, eran azules. «Y cuando pasaban los blancos, se ponían a hacer los bocadillos», contó una de las asistentes. Sin embargo, los Guevara blancos, han crecido en número.