El eminente economista liberal John Kenneth Galbraith falleció por causas naturales el pasado sábado a los 97 años de edad en la clínica Mount Auburn Hospital de Cambridge (Massachussets, EE UU), según confirmó su familia. El que fuera asesor de varios presidentes de Estados Unidos y uno de los más destacados pensadores económicos del siglo XX se definía a sí mismo como un «evangélico Keynesiano», por su proximidad al economista británico John Maynard Keynes.
Nacido el 15 de octubre de 1908 en la localidad canadiense de Iona Station (Ontario) y padre de tres hijos (Alan, Peter y James), Galbraith pasó a la historia como uno de más los acérrimos detractores de la sociedad de consumo y un enfervorecido defensor del intervensionismo. Criticó a o largo de trayectoria el modelo estadounidense que, siempre aseguró, adolecía de grandes fallas. Galbraith defendió siempre la importancia de los sindicatos y otros grupos de presión como elementos de equilibrio de la cúpula del poder. Lo que denominó «las fuerzas sociales compensatorias». Defensor del movimiento feminista, abogó por jornadas de trabajo de menos de 40 horas semanales. Criticó con dureza la guerra de Vietnam, y fue asesor de varios presidentes.