«El problema del servicio de Urgencias es complicado, pero uno de nuestros objetivos primordiales es resolverlo este mismo año». Son palabras del director gerente del Rosell, José Miguel Artero, quien hace unos días aceptó (a la segunda) la dimisión del coordinador de urgencias, Ramón Cardós, y nombró a un internista de su confianza, Trinitario Sánchez Montón, como nuevo coordinador de la unidad más congestionada del área de salud II. De hecho, 90.000 pacientes al año y una media de trescientas personas al día pasan por el servicio de urgencias del hospital cartagenero.