Entretenida novillada la celebrada ayer en la plaza de toros de Los Felices. Lo sucedido en el ruedo tuvo interés. Los novillos toros de Julio de la Puerta, de correcta presencia y manejables en general, se dejaron torear y los toreros andaron dispuestos.
Debutó con caballos el murciano Antonio Soriano con el novillo Maracullá, lidiado en tercer lugar, que brindó a su esposa. Hubo pasajes de la faena con el torero enrazado y destacó un espadazo de efecto fulminante. Paseó una oreja de este y otra de sexto, un novillo exigente, al que Soriano toreó muy bien de capa y con el que se acopló a intervalos con la muleta.
El triunfador fue el eldense Eugenio Pérez al cortar una oreja del segundo y dos del quinto de la tarde. Su toreo transmite y la faena al quinto tuvo la virtud de un temple exquisito al que unió sentido de la ligazón y ritmo. Además, estuvo acertado a espadas.
Abrió plaza Benjamín Gómez, novillero con oficio. Exprimió a su primero, al que le dejó puesta la muleta con firmaza de plantas para ligar las series. Obtuvo una oreja. El cuarto empujó y derribó al caballo de Anderson Murillo. En la muleta el astado tardeó y los muletazos fluyeron aislados. Falló a espadas y fue silenciado.