La polémica en torno al acierto o al error de que se construya un Parador de Turismo dentro del recinto fortificado del Castillo lejos de amainar se ha incrementado en las últimas semanas. La celebración de un fórum de expertos en defensa del patrimonio histórico, auspiciado por la Asociación Defensa del Patrimonio Cultural de Lorca, que dirige José García Murcia, ha encendido la mecha.
Las diferencias de criterio entre la postura oficial y esta asociación son notorias. Los argumentos de unos y otros también difieren de forma sustancial. Para los defensores de la solución adoptada, que a nivel local encabeza el alcalde, Miguel Navarro, se está cumpliendo la normativa y la Dirección General de Cultura lleva a cabo las actuaciones necesarias para preservar los hallazgos arqueológicos.
Navarro acusó a los participantes en el citado fórum de «hablar de oídas» y de que la polémica «está siendo politizada». Como prueba de que se hacen las cosas adecuadamente y de que no existe «ocultismos y que las obras son tremendamente respetuosas» con los yacimientos aparecidos, facilitó a la prensa copias de varios documentos de Cultura, en los que se informa sobre la finalización de las actuaciones en el área del Parador.
La asociación, por su parte, mueve los hilos que tiene a su alcance y, aunque se ha creado oficialmente este año, sus integrantes llevan mucho más tiempo con la campaña. Así, a través del Foro Ciudadano de la Región denunciaron ante la Fiscalía la situación en 2003.
La respuesta llegó el año pasado con un escrito en el que se indica que las diligencias informativas se habían archivado «al entender que no existen indicios racionales de infracción penal». También denunciaron la situación ante el Ministerio de Cultura y han hecho varios intentos infructuosos para que el director general de Cultura paralizase las obras.
Las dos acciones más recientes corresponden a febrero de este año. La asociación pidió a la Subdirección General de Protección del Patrimonio Histórico que se abriese un expediente de expolio y se paralizasen de forma cautelar las obras. Casi a la vez, una diputada de Izquierda Verde planteó en el Congreso varias preguntas sobre el tema, y otros diputados del mismo grupo parlamentario presentaron una proposición no de ley.
Estudios arqueológicos
El informe oficial sobre las actuaciones arqueológicas en el área a ocupar por el Parador, en la última fase de los trabajos, indica que se «no se han hallado restos de época argárica, ibérica o romano altoimperial». Se han documentado escasos restos de muros de la época tardoromana. De la época califal «parece que puede remontarse la presencia de estructuras palaciales», pero «sigue sido discutible la fiabilidad de la lectura cronológica».
El estudio afirma que no hay estructuras ni materiales significativos hasta la época almohade. «De este momento es la muralla que se conserva y articula los dos edificios del futuro Parador ,y que se superpone en parte al antiguo posible recinto palacial». De los hallazgos que corresponden a fechas más recientes sólo destaca el informe la sinagoga y las casas del barrio judío. La decisión de Cultura fue la conservación de una de esas casas, además de los restos del templo judío.
Una de las conclusiones de ese informe indica que «los hallazgos y estructuras documentados en el área afectada por el proyecto de un Parador de Turismo no aportan elementos que aconsejen variar sustancialmente las resoluciones previas de Cultura. Y añade que «los elementos de más significativos y de mayor interés desde el punto de vista histórico o arqueológico se encuentran protegidos y no se verán afectados por las obras».
La polémica no está en su recta final. Hace falta una mayor información sobre lo que queda de proyecto, porque no parece probable que se paralicen definitivamente los trabajos de construcción del edificio, que ahora están casi en hibernación.