El apasionante Gran Premio de San Marino de F1 deparó una lucha espectacular entre dos campeones del mundo, Michael Schumacher en siete ocasiones (Ferrari) y Fernando Alonso (Renault) una vez, aunque está poniendo las bases para la segunda.
Con la victoria del alemán y el segundo puesto para el español, con Juan Pablo Montoya (McLaren Mercedes) en tercer lugar, el Mundial se va aclarando en lo que será la lucha hasta el final. Michael dependerá del rendimiento de sus neumáticos Bridgestone, que aquí rodaron perfectamente, McLaren ha de esperar a sus evoluciones de motor y chasis, que parece van a llegar enseguida, y Alonso como siempre, en el podio, constante y sin fallos, se convierte en el más sólido candidato al título.
Michael y Fernando batallaron sin descanso hasta el final de la carrera, demostrando que son los dos mejores pilotos del momento.
El Mundial de pilotos continúa encabezado por Fernando con 36 puntos, los mismos con los que contaba el año pasado tras los cuatro primeros Grandes Premios. Michael Schumacher es ahora segundo con 21, después de superar a Fisichella y Raikkonen. En el de constructores, Renault es aún más líder con 51, seguido de McLaren con 33.
¿Renace Ferrari?
En el paddock de la F1 no se habla más que del futuro de Michael Schumacher, de alguna manera pieza clave para el baile de pilotos de 2007. Pero después de lo demostrado este pasado fin de semana en Imola parece que tenemos al kaiser para más tiempo.
Con 37 años, y después de ser el rompe récords, ya que en sus manos tiene casi todos, Schumacher demostró en Imola que tiene cuerda para rato. El sábado celebró la pole como si fuese la primera, y el domingo saltó en el podio más que nunca. Este domingo ganó delante de los miles de seguidores de Ferrari. Dentro de dos semanas puede hacer lo mismo en su país, Alemania, en el circuito de Nurburgring, donde es probable que anuncie su continuidad dos años más. Hacía mucho tiempo que no lograba una victoria, ya que la anterior fue el año pasado en el extraño Gran Premio de Estados Unidos, dónde solamente corrieron seis monoplazas. Pero este triunfo en Imola fue a lo grande, con un Fernando Alonso pegado a sus talones y atacándole desde el principio hasta el final.
En Imola, el equipo Ferrari apareció con numerosos cambios: motor, neumáticos, suspensiones, alerones.... Un sinfín de novedades que desde luego dieron sus frutos, sobre todo en el coche de Schumacher, con la pole position del sábado y la victoria del domingo. Habrá que ver si en las siguientes carreras ocurre lo mismo, o lo de Imola ha sido sólo un espejismo, por el gran conocimiento del terreno y la cercanía de la sede del equipo.
Accidente en la salida
Michael Schumacher aguantó bien su 66ª pole position, seguido de Button, mientras que Barrichello, que ocupaba la tercera posición, fue superado por Massa y Alonso. Pero inmediatamente se produjo un aparatoso accidente, sin consecuencias para el piloto: Ide tocó la parte trasera del Midland de Albers y le hizo dar varias vueltas de campana hasta quedar boca abajo a un lado de la pista. El piloto pudo salir sin problemas de su monoplaza y ambos dijeron adiós al Gran Premio.
Momento clave
Los dos Ferrari rodaban en cabeza, con Alonso por detrás a menos de un segundo de Massa, hasta que el brasileño hizo su entrada -Michael esperó a la vuelta-. Ese momento, en la 20, fue una de las claves de la carrera, ya que las vueltas en las que Fernando iba a estar rodando antes de su entrada en boxes serían muy importantes. Necesitaba sacarles el mayor tiempo posible, para poder colocarse primero. Fernando entró en su box cinco vueltas más tarde, y sólo pudo superar a Massa y colocarse segundo tras Michael, al que tenía a once segundos.
Ahí comenzó la lucha titánica de Fernando tras Michael; vuelta a vuelta se iba acercando al Ferrari del alemán, al que sacaba casi un segundo a cada paso por meta, ya que el Ferrari tenía problemas de neumáticos. Unos minutos después Fernando ya tenía a Michael a solo dos décimas de segundo por delante. Si el primer repostaje y cambio de neumáticos de Schumacher había sido cinco vueltas antes que el de Alonso, y el tiempo en boxes de ambos pilotos fue similar (8,3 y 9,1 segundos respectivamente), por lógica Michael tendría que volver a parar antes. El Ferrari era muy lento, tanto que se les acercaban pilotos que rodaban por detrás, e incluso los doblados.
Entonces, en Renault cometieron el error de la carrera. Decidieron cambiar de táctica y no esperar más: llamaron a Fernando a boxes (vuelta 41), Massa entró una vuelta después y en la siguiente lo hizo Schumacher, que calcó la táctica sobre la de Alonso, ganando así gracias a ello.