El debut de Julia Roberts en las tablas de Broadway con Tres días de lluvia, el miércoles por la noche, fue recibido ayer con malas críticas de la prensa, que en un caso comparaba a la actriz estadounidense con «una farola industrial». «La potencia de la estrella, tan evidente en la pantalla, no parece, en este caso, trasladarse a escena», afirmaba The Hollywood Reporter. Según The New York Times, «la voz de Roberts es ahogada, abrupta y difícil de escuchar». Para The New York Post, «los tres monótonos días de lluvia de Julia fueron una pesada eternidad».