Fernando afronta la temporada europea con la inquietud, que se comenzará a despejarse, de saber cuál ha sido la progresión de sus rivales en estas semanas, en las que han realizado pruebas en Paul Ricard, Vallelunga, Fiorano o Montmeló.
El Renault se ha mostrado el más rápido en el trazado español, aunque eso no parece ser una garantía de éxito para Fernando, y menos en esta pista de Imola, donde las cualidades del chasis priman sobre las del motor. Alonso utilizará el mismo motor con el que ganó en Australia. Por contra, su compañero de equipo estrenará una nueva evolución del motor, que tiene 15 caballos más de potencia. La mejora es de unos seis o siete, como confesaba Alonso, mientras que la pérdida que habrá tenido su propulsor después de un fin de semana completo viene a ser de unos siete u ocho.
Esta nueva evolución de motor, que se denomina RS26B, la utilizará Fernando a partir del GP de Europa, y supone una evolución general. «No es que hayamos mejorado en alta o en baja, sino que es una mejora en toda la gama de revoluciones. El motor rinde más potencia a cualquier régimen, y eso es lo más interesante», comentó el ingeniero de motores de Alonso, Remy Taffin. Es el encargado de seguir al motor de Fernando en las pantallas de los ordenadores a lo largo del fin de semana.