Nicolás Almagro Sánchez, nacido en Murcia el 21 de agosto de 1985, se entrena habitualmente en la pistas del Real Club de Tenis en el centro de la capital de la Región, y ha sido el protagonista del boom informativo del fin de semana al proclamarse campeón del Abierto de la Comunidad Valencia venciendo en la final al francés Pilles Simon. Antes cayeron ante este murciano grandes del tenis mundial como Ferrero o Safín.
Nicolás Almagro se ha convertido en la actual temporada en el primer jugador que gana un torneo ATP procedente de la fase previa. Es su primer gran torneo, aunque no será el último. Después de una grave lesión de rodilla de la que consiguió reponerse con esfuerzo y mucha dedicación, Nico (así le gusta que le llamen) se encuentra ante la mejor semana de su carrera deportiva.
-¿Se le cree o todavía no ha terminado de asimilar este éxito?
-Estoy contento y muy feliz. Es mi primer título ATP. Satisfecho, sobre todo por la forma como se ha desarrollado, con un buen tenis y sobre todo con gran tranquilidad. Cuando eliminé a Ferrero, ganar el torneo era una utopía. He ido a hacer mi tenis día tras día. En algunas fases ha sido increíble y he ido ganando en confianza.
-Le vimos con un colgante en el cuello con un número 1, ¿un amuleto o un presagio?
-Habitualmente no lo llevo. Me lo ofrecieron en la semifinal y en la final y me ha dado suerte, pero de momento no lo voy a llevar en el futuro. Este triunfo se lo dedico a mi novia, a mi familia, a mis preparadores y a mi madre que no pudo estar en Valencia. Recibí su apoyo cuando estuve mal y ellos son los artífices de mi resurgir.
-¿Cree que tiene malas pulgas Marat Safín, después de ver como no quiso saludarle al final del partido que jugaron?
-No, para nada. Era simplemente un pique que tuvimos propio de un partido de semifinales de un torneo ATP. En Roma ya le gané y nos conocíamos. Él jugaba prácticamente en casa porque vive en Valencia. Tuvo problemas de rodilla y querría ganar, nada más. Está todo olvidado.
-¿Hay un antes y un después de esta victoria, un punto de inflexión?
-Todos y yo mismo me van a exigir más. Soy consciente de las expectativas que se van a crear a partir de ahora, pero yo debo tomármelo con calma y con mucha paciencia. Tengo 20 años y sé que el tenis profesional acaba de empezar para mí. La lesión de rodilla me hizo cambiar y madurar. La cabeza te falla en los momentos malos ,pero creo que lo he superado con nota y que soy consciente de lo que tengo que hacer en un futuro.
-Murcia no ha sido prolífica en el mundo de la raqueta, además económicamente tiene que ser muy costoso competir.
-Ojalá haya abierto la puerta para la gente que viene detrás ya que después del trabajo de la Federación hay gente con fundamentos y con mucho futuro. Es un mundo difícil aunque yo no provengo de una familia de dinero. Mis padres se volcaron conmigo y me dijeron que contaba con su apoyo si a mí me gustaba. El dinero para mí es lo de menos y lo que quiero es acceder a un buen ranking. Optar a buenos premios llegará más tarde.
-¿El tenista está sólo en un mundo en el que hay que tener la cabeza bien amueblada?
-Soy consciente de mi situación y de dónde estoy. Cómo debo jugar, cómo debo alimentarme, actuar ordenadamente en mi vida particular y en mi descanso. Si fallas en alguno de estos aspectos desencadenas consecuencias negativas en todo lo demás. No estoy sólo, tengo un cuerpo técnico en el que me refugio, me apoyan cuando la cosa va mal y me ponen con los pies en el suelo cuando va bien, son mi ancla.
-¿Cuáles son los próximos objetivos de Nicolás Almagro?
-Mi calendario inmediato comienza la semana que viene con el Conde de Godó. Después participaré en el Master Serie de Roma y Hamburgo y luego en el Roland Garros. No me voy a autopresionar ni me voy a crear expectativas que no pueda responder, de momento voy a jugar y a disfrutar.
-¿Hay posibilidades de estar arriba en el tenis actual?
-El tenis actual está más igualado que hace unos años y excepto Federer y Nadal el nivel es parecido y hay un baile constante. Hay muchos jugadores que tienen un gran nivel y en la actualidad los jóvenes vienen apretando mucho.