La llamada moda de los tronos en andas instaurada desde algunos años en las cofradías lorquinas ha tenido una buena acogida por parte de los lorquinos.
La puesta en carrera resulta grandiosa a la vez que solemne. Las miles de personas que el pasado viernes presenciaron la procesión quedaron maravilladas con el tesón y esfuerzo de los mayordomos portapasos de los los tronos de San Juan y la Santa Mujer Verónica, por parte del Paso Blanco; del Cristo de la Sangre y de la Virgen de la Soledad, Paso Encarnado; y del Cristo de la Buena Muerte, Paso Azul.