El objetivo de la diversificación es guardarse las espaldas ante el cambio de ciclo. Varios ejemplos, algo extremos, se han visto en el reciente Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA), en el que algunas compañías regalaban plazas de garaje, coches y hasta caballos por captar compradores. Las inmobiliarias hacen gran hincapié en todo lo relacionado con los servicios pre y post venta. Así, comienzan a ofrecer visitas a medida a los pisos, asesoramientos personalizados sobre la hipoteca, asistencia jurídica, supervisión de las obras un tiempo después de la entrada en la casa, servicios de decoración, mantenimiento y un sinfín de complementos que 'atrapen' al posible cliente.