A Benito Mercader la afición política le viene de familia, ya que su padre fue secretario general del PP en Torre Pacheco. Por eso quizás, aunque sólo tiene 31 años, posee más hechura política y más soltura dialéctica que muchos cargos públicos más veteranos. Este fan de los Dire Straits y apasionado de la egiptología llega a la Consejería de Industria y Medio Ambiente con ánimo revisionista por encargo expreso de Valcárcel. Anuncia que revisará todos los expedientes con la protección del medio ambiente como prioridad, entre ellos el de La Zerrichera, rechaza el acceso norte de La Manga y defiende el proyecto de Puertomayor pero sin ninguna casa. Además, a diferencia de su predecesor, comienza elogiando a los ecologistas y reconociendo la importancia de su función.