La Agrupación de Soldados Romanos repitió ayer el acto de desagravio al Ecce Homo en la puerta de Santa María de Gracia, después de haber desfilado por el casco antiguo durante buena parte de la tarde. El trono salió del templo y ante el paso, los soldados le rindieron honores y, de forma simbólica, pidieron perdón por conducir al Rey de los Judíos a una muerte segura en la cruz. Bastante público siguió el singular acto, que se viene celebrando desde hace pocos años. No obstante, la calle del Aire estuvo muy concurrida desde las siete de la tarde -media hora antes del inicio del acto- para contemplarlo. El desagravio, que está ganando poco a poco un buen puñado de adeptos, se vio favorecido también por el nutrido grupo de turistas que -en su mayoría casi por casualidad- se sentó en las sillas a ver cómo se desarrollaba la pequeña obra teatral.