Rigor penitencial en los cortejos que llenan de silencio la noche del Martes Santo en Murcia y despiertan devoción ante el paso de los cortejos del Santísimo Cristo de la Salud y de la Hermandad de Esclavos del Rescate. Este año, además, ambas instituciones estarán más hermanadas que nunca. Primero, porque quienes las presiden son hermanos y, en segundo lugar, porque intercambiarán regidores en señal de respeto.
La cofradía de la Salud, que preside Salvador Llamas Soubrier, es la primera en echar su procesión a la calle, desde el templo de San Juan de Dios. Alrededor de una hora más tarde saldrá esta noche la Hermandad del Rescate desde San Juan Bautista. Desde Pintor Villacis, ambos cortejos desfilarán muy próximos. Procesiones sobrias y austeras, donde sus miembros no reparten caramelos ni obsequios entre el público asistente.
Los cofrades de la Salud sacan a las calles cuatro pasos: Nuestro Padre Jesús de la Merced, San Juan Evangelista, la Virgen del Primer Dolor y su titular. La Hermandad de Esclavos del Rescate tiene tres tronos, el de la Cruz Guía, el de María Santísima de la Esperanza -que despierta cánticos a su paso- y el de Nuestro Padre Jesús del Rescate, el más venerado por los murcianos, como lo prueban las largas colas de fieles que lo acompañan. Las tallas protagonizan un emotivo encuentro en la plaza, al concluir la solemne procesión.
La novedad en el desfile de Nuestro Padre Jesús del Rescate reside en que estrenará faroles de plata, que han sido realizados en un taller de Ciudad Real. El Rescate también lucirá una nueva túnica.