El arquitecto brasileño Paulo Mendes da Rocha, galardonado con el prestigioso premio Pritzker, ha defendido a lo largo de su dilatada carrera los edificios responsables socialmente y a escala del hombre contemporáneo, así como que «la transformación es la misión fundamental de la arquitectura». Poeta del espacio, para Da Rocha el grado de civilización de un pueblo no se mide, hoy en día, «por sus monumentos o palacios sino por cómo son sus casas, y por consecuencia la ciudad». Así lo declaró el arquitecto durante una entrevista mantenida tras clausurar un curso sobre Geografía y Arquitectura.