 ALVES. El jugador del Lorca cae al césped, desequilibrado por un rival. / GECA SPORT |
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EL PARTIDO
Los peñistas
LO MEJOR Desorganización
LO PEOR LAS CLAVES |
Alineaciones
Numancia: Juan Pablo (1), Juanpa (2), Ochoa (2), Antonio (1), Tarantino (1), Palacios (1), Moreno (2), Tevenet (2), Montenegro (2), Del Pino (1) y Azkorra (1). A los 52 minutos Hamilton (1) por Tevenet; a los 72 minutos Corredoira (1) por Moreno y a los 77 minutos Miguel (-) por Azkorra.
Jáuregui: Jáuregui (1), Marc Bertrán (1), Berruet (1), Robles (1), Fernando Vega (1), Jorge Sánchez (1), Xavi Moro (1), Alves (1), Isaac (1), Sava (1) y Gorka de Carlos (1). En el minuto 52 Alexandre (1) por Isaac; a los 62 minutos Ramos (1) por Alves y a los 86 minutos Perona (-) por Jorge Sánchez
El gol
1-0: Min, 83, Ariel Montenegro de falta directa.
El árbitro
El andaluz Paradas Romero. Arbitraje sin complicaciones. A los 75 minutos anuló un gol al Numacia porque el balón había salido previamente fuera.
Amonestados
Sólo una tarjeta amarilla al portero del Lorca, Jáuregui.
El estadio
8.153 espectadores en el campo de Los Pajaritos. La mejor entrada de la temporada. Terreno de juego en buenas condiciones y tarde primaveral. 23 peñistas del Lorca acompañaron al equipo en este desplazamiento. También lo hizo el presidente Antonio Baños. Entre las pancartas de los aficionados locales había una de la Peña Jorge Pérez, ex del Numancia y actualmente jugador del Lorca. Lo mejor estuvo en la grada y concretamente en esos peñistas del Lorca que salieron a las cinco de la mañana para animar al equipo en Soria. 1.400 kilómetros se hicieron en el día, ida y vuelta. Tiene mucho mérito y así hay que reconocerlo. El Lorca Deportiva fue ayer un equipo tremendamente desorganizado. Prácticamente en ningún momento logró hilvanar una jugada clara de ataque. El balón quemaba en las botas de los lorquinos y se lo quitaban de encima en cuanto podían. Sin convicción
El Lorca Deportiva que se vio ayer en Soria transmitió la impresión de que tenía pocas esperanzas por ganar. No se le veía convencido de que podía ganar. Apostó por un empate y al final acabó perdiendo. Les tiene que dar más rabia porque en términos generales el Numancia no fue superior.
Nulidad ofensiva
No se le recuerda al equipo lorquino un partido de esta temporada en el que no haya tenido ni un sólo remate claro de gol. En Los Pajaritos estuvo nulo en ataque y así sólo se podía esperar sumar un punto si el rival no marcase.
Falta de concentración
El gol del Numancia desveló una total falta de concentración de los jugadores lorquinos. Habían estado toda la tarde haciendo frente a jugadas como esa, lanzamientos de faltas, y no se entiende que en la acción del gol y faltando tan poco tiempo todos no estuviesen más atentos. |
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El Lorca Deportivo volvió a fallar en una jornada clave. Los resultados de los rivales le habían dejado en bandeja la posibilidad de recuperar un puesto entre los tres primeros siempre que fuese capaz de ganar en Los Pajaritos al Numancia, pero los lorquinos tiraron por la borda tal posibilidad y en un pésimo partido acabaron encajando su cuarta derrota consecutiva fuera del Francisco Artés Carrasco.
Desde que los de Unai Emery ganaron en La Condomina al Real Murcia no han vuelto a puntuar en un desplazamiento. Todo desde entonces han sido derrotas: Tarragona, Málaga, Almería y ayer Soria.
El partido de ayer fue el peor de los lorquinos como visitantes. Es cierto que en otros campos también ha perdido pero nunca había dado tantos signos de debilidad como ayer. El dato más alarmante de esa lamentable actuación es que el portero del Numancia, Juan Pablo, no tuvo que detener ninguna pelota con peligro en todo el partido. Los remates, pocos, que hicieron ayer los blanquiazules casi siempre se marcharon fuera de los tres palos.
El Numancia seguro que esperaba otro Lorca más aguerrido y por eso estuvo buena parte del encuentro a la expectativa más pendiente de lo que pudiese hacer el rival que ellos mismos.
Los numantinos llevaban hasta ayer seis triunfos consecutivos en su campo de Los Pajaritos y tras el de ayer la racha aumenta a siete. Se trata de un equipo, al menos desde que llegó Andoni Goikoetxea como entrenador, que sabe sacar provecho de la ley del mínimo esfuerzo, lo que es todo un mérito en este fútbol de prisas y presiones.
El Numancia parece que nunca está acelerado sino que va a su ritmo y a la espera de que suene una flauta que cada por tres emite sus notas en Los Pajaritos. Son especialistas en jugadas a balón parado y le sacan el máximo rendimiento. Otra característica de este Numancia que también acusó en sus carnes el Lorca Deportiva es que el 60% de sus goles los marca en los últimos minutos de los partidos.
El Lorca Deportiva sabía de esa habilidad de los contrarios a balón parado y sobre un campo de medidas reducidas como es Los Pajaritos y prestó una atención especial para poder contrarrestarles. Lo estuvo consiguiendo durante casi todo el partido, aunque esta dedicación le privó de intentar jugar algo más la pelota y darle profundidad a sus incursiones.
Un fallo, un gol
La cobertura blanquiazul estuvo bien plantada en el juego aéreo y Jáuregui, mandando en el área chica a base de sus despejes de puño, pero faltando siete minutos para el final todos esos méritos defensivos se fueron al traste cuando Ariel Montenegro, que lo había estado ensayando durante toda la tarde, coló en un saque de falta un balón bombeado ante las mismas narices de Jáuregui, que ni el portero ni sus compañeros de la defensa acertaron a despejar. Montenegro dejó a todos prácticamente haciendo la estatua y el resultado fue que con ese gol el Numancia sumó los tres puntos.
Unai Emery al final no pudo alinear a Maldonado que la tarde anterior en el último entrenamiento celebrado ya en Soria, recibió un balonazo en un ojo produciéndole un derrame y el consejo médico de que no jugase para evitar males mayores.
Isaac fue el encargado de sustituirle. ¿Se pudo notar tanto la ausencia de Maldonado en Soria?, la verdad es que desconocemos como hubiese jugado el equipo con él, pero si Maldonado hubiese recibido los pocos balones que ayer tuvo Isaac también habría sido uno más del montón.
Ayer tampoco los cambios sobre la marcha aportaron nada nuevo. Unai Emery agotó los tres sin que se notase mejoría alguna.
El Lorca no está acostumbrado a jugar al pelotazo y ayer se contagió de esa forma de mover la pelota que practicó el Numancia. A ellos le debe ir bien pues cuenta con gente muy alta que domina el juego aéreo, pero los blanquiazules son de juego más directo, de salir al contragolpe, colarse por las bandas y de llegar dos o tres jugadores desde atrás, listos para el remate, cuando se plantea una ocasión de gol en la portería contraria. Nada de esto vimos en el Lorca Deportiva de ayer. El centro del campo no estaba cómodo porque no acertaba a habilitar espacios y la presión de los contrarios era total. La mayoría de las veces debían de optar en ceder el balón hacia atrás para que un defensa colgase la pelota arriba antes de encarar, irse, hacer una pared o servir en condiciones a los de arriba.
El Numancia, que como el Lorca no tienen la presión por ascender pero hacen sus cuentas y ven posible conseguirlo, tiene un fútbol poco vistoso -al menos ayer- pero están en racha y todo les sale bien.
Dispusieron de tres ocasiones claras de gol y aprovecharon una, la última. En la primera, que fue en el primer tiempo, Jáuregui tuvo que salir y hacer una falta fuera del área para evitar que Azkorra marcase a puerta vacía. Ya en la segunda mitad y ocho minutos antes del gol, Jáuregui evitó un gol cantado bajo los palos despejando con los pies en una intervención de muchos reflejos.
La tercera oportunidad no la fallaron y el argentino Ariel Montenegro un partido que tenía toda la pinta de acabar 0-0 lo convirtió en 1-0 para el Numancia.