La Comisión Europea y el Gobierno estadounidense anunciaron ayer recortes en sus ayudas directas a la Autoridad Palestina, a la vista de que el nuevo Gobierno no ha cumplido las condiciones impuestas para continuar prestando asistencia financiera, es decir renunciar a la violencia, reconocer al Estado de Israel y asumir los compromisos internacionales del anterior Ejecutivo, incluida la 'Hoja de Ruta'.
En el caso de Washington, se suspenderá o cancelará el envío de 240 millones de dólares -197 millones de euros-, pero reorientará parte de los fondos a ayuda humanitaria, que crecerá un 57%, hasta 287 millones de dólares -236 millones de euros-, en los próximos años. Además, destinará otros 13 millones de dólares -11 millones de euros- a financiar procedimientos de inspección para garantizar que cualquier ayuda humanitaria no acaba en manos de Hamás, considerado tanto por Washington como por la UE un grupo terrorista.
Desde Bruselas se anunció que en corto plazo la Autoridad Palestina dejará de recibir unos 30 millones de euros procedentes de las arcas comunitarias. «Está claro que la Administración palestina encabezada por Hamás no ha cumplido estos principios y por tanto estamos en una nueva situación», dijo la portavoz de Relaciones Exteriores del Ejecutivo comunitario, Emma Udwin, quien informó de que «de momento no se autorizan los pagos a la ANP o a través de ella», hasta que los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, que se reúnen el lunes en Luxemburgo, adopten una decisión definitiva sobre la futura posición comunitaria respecto a Hamás.
El primer ministro palestino, Ismail Hanniya, consideró la decisión de la Unión Europea «un castigo colectivo al pueblo palestino por ejercer su derecho a escoger» a un partido en unas elecciones democráticas.