Tres altos directivos del Santander ganaron el año pasado más que su propio presidente. Emilio Botín sumó a su cuenta 3,035 millones de euros, un 10,4% más, mientras que la retribución de Alfredo Sáenz, vicepresidente y consejero delegado, ascendió a 7,161 millones, tras experimentar un crecimiento anual del 14,5%. Sáenz acumulaba 53,361 millones de euros en derechos por pensiones y otros seguros, un reconocimiento que para Emilio Botín se cifraba en 11,785 millones de euros.
La Memoria de la entidad informa también que el vicepresidente segundo Matías Rodríguez Inciarte, con 3,97 millones, y el responsable del área de Latinoamérica, Francisco Luzón, con 4 millones, superaron igualmente los emolumentos del presidente.
La remuneración de Ana Patricia Botín, consejera del Santander y presidente de Banesto, ascendió a 2,733 millones de euros, tras aumentar el 21,3% en doce meses. Las retribuciones totales del consejo de administración ascendieron en 2005 a 26,119 millones de euros, un 15,2% más que en 2004.