Soy un seguidor acérrimo del Carnaval de Beniaján, y como tengo por costumbre desde hace muchos años, acudí al Auditorio a escuchar el pregón, ver las actuaciones y entrega de premios.
El pregonero, hizo un pregón sencillo, ameno, cariñoso y sabiéndose conocedor de los entresijos del carnaval.
No pienso igual ni yo, ni mucha gente, del resto del evento. Qué pobre y sin preparación el acto protocolario. Fue ridículo. Sólo el ventrílocuo estuvo genial. Menos mal.
Antes, cuando la comisión de Carnaval recibía menos ayudas, se hacían mejores espectáculos y se preparaban mejor los actos protocolarios.
A este ritmo nunca seremos de interés turístico regional.
Pienso que esta directiva está agotada y falta de ideas, por lo que deberían dejar paso a gente nueva, a ser posible sin relación directa con el Carnaval. ¿Viva el Carnaval de Beniaján!
José López Martínez