El rector de la iglesia de la Caridad, Francisco Montesinos Pérez-Chirinos, animó a las cofradías a contribuir a la labor evangelizadora y misionera de la Iglesia, a través de la formación cristiana. Lo hizo durante el pregón anunciador de la Semana Santa, que el sacerdote pronunció en el Teatro Circo en presencia de medio millar de invitados.
Montesinos, excelente conocedor de la realidad de las hermandades penitenciales, ya que entre sus cargos pastorales tiene la capellanía de la Cofradía Marraja, dedicó su pregón a la Virgen María. «A la Madre de Jesús, en su advocación de Nuestra Señora de la Caridad, quiero yo ofrecer y dedicar este trabajo que con enorme cariño he preparado», proclamó antes de iniciar su disertación.
Antes de entrar en materia, transmitió las sensaciones que tuvo tras ser nombrado pregonero y las dificultades para centrarse en el tema. Al final, miró a su corazón y comenzó a escribir. Primero lo hizo sobre la religiosidad popular, que defendió a capa y espada por sus vínculos con el Paso Blanco de su Lorca natal. «Yo me uno a los que defienden la Religiosidad popular y dentro de ella, las procesiones de Semana Santa. Veo en ellas un caudal enormemente grande de evangelización y vivencia cristiana», añadió.
Descubrir la institución
Montesinos habló de lo importante que es para un sacerdote estar cerca de quien desea vivir la Pasión de Jesús como «una llamada a la conversión». «Es necesario animar y caminar junto a nuestras cofradías, ayudándoles a descubrir cada día con más fuerza el sentido de ser una institución cristiana».
Después, abordó sus emociones en la Semana Santa y cómo las procesiones son una «verdadera catequesis». Y también se adentró en las noches cartageneras de procesiones. Ahí comenzó a desgranar reflexiones sobre los misterios de Jesús que se conmemoran en los desfiles pasionales; o sobre las sensaciones llevadas al plano religioso que le transmiten las obras de arte, como tronos monumentales y artísticos bordados.
El tercer gran pilar del pregón de Francisco Montesinos fue la importancia de la Virgen María en la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de su Hijo. El pregonero se declaró un devoto de la Virgen desde que siendo un niño vio por primera vez a la Virgen de la Amargura de su Paso Blanco lorquino, de la que destacó su belleza y las lágrimas que caen por su mejilla. «¿Qué misterio tan sorprendente: la Madre de Dios llorando!». Y con esa introducción habló de las Vírgenes de la Semana Santa cartagenera y en especial de la Soledad marraja. «Cómo recuerdo tu coronación, Madre, por lo cerca que estuve de ti en esos momentos y porque te rogué con verdadero cariño que acogieses a la mía de la tierra, que unos días más tarde se iba contigo para acompañarte en el cielo», dijo con emoción.
«Eres la mejor»
Tras cuarenta y cinco minutos de disertación, el sacerdote terminó su pregón con un mensaje a Cartagena. «Sé tu misma. Aviva tus raíces. Sirve de faro en tu Semana Santa para otros muchos pueblos. Lleva a través de ese hermoso mar al que te asomas con orgullo la fe y la religiosidad de tu Semana Grande Pasionaria. No dejes que la ola laicista y secular que atiza a nuestra sociedad manche tu nombre, tu vida y la historia. Camina con la frente muy alta porque en muchas cosas, pero especialmente en tus procesiones, eres la mejor», concluyó el pregonero entre aplausos del público.
Montesinos recibió un escudo de Cartagena de manos de la alcaldesa, Pilar Barreiro, en presencia, por primera vez en un pregón, del obispo Juan Antonio Reig Pla.