El obispo de la Diócesis de Cartagena, Juan Antonio Reig Pla, fue ayer protagonista por vez primera del acto religioso más solemne de cuantos se celebran en Cartagena en todo el año. Tras la misa, atendió a La Verdad y contó lo que había sentido durante su intervención en la Onza de Oro.
- ¿Qué le ha parecido el acto?
- Ha sido un gozo y una auténtica hermosura ver un templo como éste lleno, totalmente repleto, para seguir el voto tradicional del concejo. Es, sin duda, un refrendo de cómo es la Semana Santa de Cartagena. Es una auténtica hermosura ver cómo la Virgen de la Caridad despierta la pasión de los cartageneros.
- Ha hecho usted mención en la homilía a la consecución de la declaración de interés turístico internacional. ¿Qué supondrá para la ciudad?
- Es bonito, porque Cartagena se está abriendo al futuro con esperanza. Yo soy el último en llegar, pero quiero participar en esta Semana Santa que ahora tiene ese orgullo de ser internacional. Habrá que cuidar la riqueza de los pasos que se procesionan y cuidar todos los aspectos de estas procesiones que con tanta dignidad hacen los cartageneros. La dignidad debe ser llevada igual que se lleva la fe en el corazón y la plegaria en los labios.
- Y usted participará de lleno en los desfiles de este año...
- Sí. Estaré el lunes, el miércoles y el viernes. Me lo pidieron y he aceptado encantado. Creo que será muy bonito.
- ¿Qué es lo que más le ha sorprendido en la Onza de Oro? ¿Ha sido como se imaginaba?
- Me ha complacido excepcionalmente ver el voto tradicional del concejo. La alcaldesa lo ha hecho de forma excepcional. Es precioso ver cómo el municipio se vuelca en apoyar al Hospital de Caridad. Se vuelca la máxima autoridad y también el pueblo, que llena este templo [de la Caridad].
- ¿Es muy diferente esta festividad de la Patrona de Cartagena a las que estaba acostumbrado a vivir en Castellón?
- Esta Semana Santa es mucho más grande y monumental. No se puede comparar la festividad grande de la zona de donde yo llego porque aquello es más pequeño. Sin duda, estoy muy orgulloso de haber vivido este día y creo que es momento de felicitar a los hombres que luchan por la caridad y el respeto a los pobres. Trabajan para que no haya ningún enfermo que no sea visitado y yo les apoyo para continuar esta labor con el apoyo del municipio y la administración. Es además un día para homenajear a todos los cartageneros ausentes, ya que me han comentado que todos los que están fuera de Cartagena, vuelven este día y pasan esta semana en su tierra natal. Es algo que no sabía y que me han contado estos días. Me parece algo muy bello.