El poeta murciano Eloy Sánchez Rosillo, profesor de Literatura española en la Universidad de Murcia y galardonado ayer con el Premio de la Critica 2005 por su poemario La certeza", ha indicado que esta muy satisfecho del reconocimiento que supone este galardón, «un hito en mi trayectoria poética». Eloy Sánchez Rosillo (Murcia 1948) considera que aunque un premio no hace mejor a un libro, «sí le da una buena alegría a su autor» recibir un galardón tan prestigioso e importante que ya han ganado los más importantes poetas españoles contemporáneos. «Llevo 30 años de ejercicio público de la poesía», recordó.
La creación poética de Sánchez Rosillo toma su inspiración de la vida, de todo lo que hay en la vida, de la realidad y de la ilusión o la fantasía incluso en la literatura, aunque no se considera nada libresco. El autor, que en 1977 obtuvo el Premio Adonais por su libro de poesía Maneras de estar solo, que le dio a conocer como poeta, explica que en el poemario La certeza, publicado por ediciones Tusquets Editores en septiembre del año pasado, reúne 50 poemas de su producción de los últimos años y supone un cambio en su trayectoria poética, que ahora «es más optimista, de neta celebración de la vida».
Necesidad
En opinión de Sánchez Rosillo, este cambio se ha producido de forma natural: «Cuando uno es joven pretende lo absoluto, comerse el mundo; en la madurez sucede lo contrario, se relativizan las cosas, uno piensa que todo puede ir a peor y que somos afortunados de seguir aquí. Ahora soy más positivo y celebrativo como poeta».
Un poeta no escribe para nadie, solo para sí mismo; es una necesidad de expresarse, «yo no tengo en cuenta a nadie cuando escribo, aunque es hermoso que sea leído y puede servir de estimulo comprobar que lo que has hecho en soledad es bien recibido por otros, por el lector, que en poesía, a mi modo de ver es más exigente, más fiel».
Sánchez Rosillo ha publicado cuatro libros de poemas, Páginas de un diario (1981), Elegías (1984), Autorretratos (1989) y La vida (1996), y en tres ocasiones su obra completa bajo el título Las cosas como fueron, en 1988, 1992, 1995 y 2004, con sendas correcciones, defiende que la poesía no es una profesión sino una vocación.
Por otro lado, el escritor vasco Ramiro Pinilla, con la trilogía Verdes valles, colinas rojas III. Las Cenizas del hierro, consiguió el Premio de la Crítica 2005 en Narrativa en lengua castellana. El ponente de novela en lengua castellana, Ángel Basanta, destacó del trabajo de Ramiro Pinilla (Bilbao, 1923), que se trata de una trilogía de dos mil páginas en las que narra la «evolución histórica, política y familiar» de Getxo.