La Verdad Digital
Domingo, 2 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares   Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO

-Flores
-Dejar de fumar
-Puente de mayo
-Alergias
-Semana de Primavera
-Vuelos baratos
-Empleo
-iPod
-Venta de pisos
-Terapias
-TV digital terrestre
-Semana Santa
-Gimnasios
-Tajes de novia
Haz clic en la categoría escogida...
OPINIÓN
ARTÍCULOS
Marbella, Murcia y más
Qué fatuo consuelo sería para quienes habitamos en esta Región pensar que los últimos acontecimientos de Marbella, en donde los niveles de corrupción parecen de grueso calibre, podrían llegar a ensombrecer las denuncias que con aires murcianos circulan en boca de nuestros políticos y que salpican algunas de sus conductas. Por contra, crece el asombro de todos los ciudadanos de bien, cuyas preocupaciones diarias y posición ante la vida tienen mucho que ver con rectas conductas y comportamientos nobles.

Sería fatuo, pero sobretodo peligroso, porque la exigencia de honestidad de conducta de los actores de la vida política debe ser prudente, pero extrema; cautelosa, pero exigente; sincera, pero vigilante, si no queremos corromper el Estado social y democrático de la Constitución en el que la investigación judicial y el imperio de la ley se ejercen sin menoscabo de la presunción de inocencia que también proclama.

Pero no es por mera casualidad que un grupo de dudosos personajes, más allá del falso sentimentalismo de haber nacido por estas tierras, haya fijado su vista en nuestra Región y establecido una trama de propiedades que está sorprendiendo a la propia Policía por sus ramificaciones y por la cuantía de millones que traducen oscuros comportamientos. Habrá que pensar, siendo realistas y no timoratos, que se ha asentado un ambiente favorable, un caldo de cultivo apropiado para que alguno de nuestros municipios sea territorio de fácil acogida al abrigo de ya sabemos qué tipo de conductas.

Sería esperanzador que la ciudadanía mostrara su legítimo enfado y lo manifestara públicamente o mediante Cartas al Director ante la evidente pérdida de imagen a raudales de nuestra Región y de todos los que vivimos en ella, por mucho que algunos se consuelen con la denuncia de la existencia -que las hay- de campañas mediáticas. ¿Tendremos que lamentar, todavía mucho más, el decaimiento moral en el que estamos sumidos y admitir que los remedios son imposibles? ¿Donde está la fuerza moral de cada uno de los ciudadanos honestos cuya voz parece quedar ahogada por la maraña de redes cuasimafiosas que nos agobian?

Beneficioso, pese a quien le pese, es que todas las irregularidades y corrupciones salgan a la luz pública, al tiempo que caminan hacia los Juzgados, pero también es cierto que es un terreno abonado para que las venganzas políticas afloren sin más medida que los fines partidistas y el destrozo del contrario. Vulgar sería recurrir al matar la gallina de los huevos de oro, pero algunos políticos debieran aprender, como mínimo, a diferenciar la gallina (la política) de los huevos (sus intereses); y lo accesorio, de lo sustancial; y la legítima crítica, de la actitud barriobajera de ensuciar la imagen y perjudicar el honor de sus adversarios políticos.

En algunas ocasiones, y ésta puede ser una de ellas, la reciedumbre moral de algunos de los dirigentes debe sobreponerse para recuperar, sin dejar de denunciar, el espíritu moral de la democracia y no mermar el oxígeno social.



Vocento
LA VERDAD DIGITAL, S.L. (SOCIEDAD UNIPERSONAL). Camino Viejo de Monteagudo s/n. 30160. Murcia. CIF: B73096802.
Inscrita en el Registro Mercantil de Murcia al Tomo 1.709, Libro 0, Folio 41, Sección 8, Hoja nº MU34509, Inscripción primera.

[an error occurred while processing this directive]