Joana no volverá a dejar a su hija sola en la puerta de un pub después de nueve horas de angustia sin saber nada de su pequeña. Eran cerca de las cuatro de la mañana del viernes, y la madre y su actual pareja decidieron entrar junto a unos amigos en la discoteca Mundo, en el barrio del Infante. Dejaron a la niña, de cuatro años, sola, dentro del coche, con los pestillos echados. Según la primera versión que dieron a la Policía Local, entraron «porque había un familiar embriagado al que querían recoger».