Contra lo que decía la encuesta con la que abrió sus emisiones La Sexta, en la que la mayoría aseguraba que no veían la televisión, cada vez se ve más la pequeña pantalla; al menos eso es lo que señalan otros sondeos, como uno canadiense en el que los encuestados prefieren comer y ver la televisión a hacer el amor. De esta encuesta se hizo eco Channel nº 4 (Cuatro) y Andreu Buenafuente (Antena 3) se lo preguntó a Charo López, quien respondió de forma rotunda que «en España no se practica suficiente sexo».
Lo que sí que resulta evidente es que a los españoles nos encanta comer, no en vano todas las cadenas tienen su propio cocinero en plantilla y, como en los buenos restaurantes, cada día se nos ofrece una amplísima carta donde elegir: Karlos Arguiñano en Telecinco, José Andrés en La Primera, Eva Arguiñano (la hermana de Karlos) en La Sexta... Tampoco hay canal autonómico o local que se precie y no tenga su espacio gastronómico. Lejos quedan ya aquellos tiempos de Elena Santonja y Con las manos en la masa, auténtica pionera en llevar la gastronomía a la televisión.
Incluso en Cuatro hay varios, Oído cocina, Duelo de chefs y hasta un concurso, Todos contra el chef, en el que se compite preparando guisos y platos originales. Y disponemos también de un canal temático, Canal Cocina (conocido como el canal del huevo frito debido a su logotipo) que durante las 24 horas del día enseña a cocinar y a comer. El único fracaso en programas gastronómicos ha sido Esta cocina es un infierno, que desapareció de forma apresurada, debido sobre todo a que equivocaron el contenido y más que incidir en la comida abundó en chismes y puyas entre los concursantes, en una especie torpe de reality show.
En un medio en el que en tantos aspectos domina la zafiedad, el chismorreo y el mal gusto, los cocineros de la televisión son un caso aparte. En este sentido resulta sorprendente que estos programas de cocina no se dediquen a la hamburguesa y a la comida basura, que sería lo lógico dado el medio en el que están, sino que potencien la creatividad gastronómica y, en general, la comida sana. Sorprende y gratificante.