Será posible depositar cordones umbilicales en bancos privados, pero estos tejidos con las preciadas células madre estarán a disposición del Sistema Nacional de Salud (SNS) y, por tanto, de cualquier paciente compatible que las necesite. Así lo contempla el futuro decreto regulador presentado ayer por el ministerio de Sanidad que traspone la normativa europea en esta materia. Con criterios de «transparencia, seguridad y calidad», autorizará y regulará el funcionamiento de estos bancos privados pero les obligará a operar con los mismos criterios de los públicos. Ni se impide ni se limita el uso de las células de cordón umbilical para el autotrasplante, pero si antes una tercera persona necesitara la células compatibles «en cualquier lugar del mundo», el banco tendrá que cederlas. Así lo explicaba la titular de Sanidad, Elena Salgado, que presentaba las líneas básicas del decreto junto al coordinador del Plan Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz.
«No podemos permitir que una persona que necesita esas células no pueda utilizarlas frente a una eventual, hipotética y pequeñísima posibilidad de que en algún momento se necesiten para uso autólogo» (para el propio paciente). El decreto en el que trabaja Sanidad, y que necesitará una larga tramitación, regulará la donación, almacenamiento, utilización, trasporte, aplicación y distribución de células y tejidos humanos, concediendo a los cordones umbilicales idéntico tratamiento que a otros tejidos.
Traspone la normativa europea y potenciará, según la ministra, «los principios de gratuidad, altruismo, solidaridad, voluntariedad, anonimato entre donante y receptor y salvaguarda del interés público que inspiran nuestro sistema de donación y trasplante», un sistema líder a nivel mundial. Persigue «garantizar la máxima calidad y seguridad de todos los procesos, desde el mismo acto de la donación hasta la distribución final de los tejidos y células». Establecerá «sanciones importantes» a los bancos que incumplan las normas.
El decreto autoriza los bancos autólogos de cordón umbilical, estableciendo «requisitos muy exigentes para garantizar la máxima calidad y la información veraz a las familias y previendo igualmente el acceso de cualquier enfermo que lo precise a las muestras que se almacenen en estos centros». «No se autorizará la publicidad engañosa», destacaba la ministra, recordando como «de los 6.000 transplantes de células de cordón umbilical realizados hasta hoy en todo el mundo, sólo uno ha sido autólogo».
Las familias que paguen por un depósito celular en un banco privado no tendrán así garantizado el uso de la muestra para autotrasplantes, circunstancia que limitará el atractivo de estos centros. «Nuestro sistema es altruista», recordaba la ministra. «Cumplimos las recomendaciones del comité éticos que dice que los bancos de uso autólogo no deben prohibirse, pero tampoco incentivarse», reconocía.
Protocolos
El decreto tampoco pondrá limitaciones para el envío de muestras a bancos privados extranjeros, pero sí regulará los protocolos de extracción, recogida, almacenamiento y trasporte de muestras. «Se podrán enviar fuera, pero no bajo cuerda y con destino a bancos que ni siquiera sabemos dónde están. Tendrán las mismas garantías que un hueso, una córnea o una válvula, bajo control y autorización, con una claridad y transparencia que antes no existía y que exige la Unión Europea», destacaba Rafael Matesanz.
Se garantizará además el destino de las muestras cuando cese la actividad del banco y su «trazabilidad durante 30 años». «En el caso del cordón umbilical, los criterios serán de máxima calidad y seguridad, como los de tejidos y células para otros donantes», insistía Matesanz. Agregaba que esta garantía «asegura al posibilidad de uso de las muestras en el 90 % de los casos, cuando con la circunstancia actual y el descontrol de las que se envían fuera, nos movemos en un 10%».