Con incredulidad, con temor, con incertidumbre, nerviosos como una anguila. Así se encontraban ayer doce empleados de la promotora One Properties, que se levanta sobre un edificio sonrosado al pie del maremágnum de grúas y banderas diseminado por los terrenos donde construye la urbanización Nueva Ribera. El edificio fue registrado el miércoles por la Policía Nacional al estar supuestamente relacionado con dos de los detenidos en Madrid.
«No hemos hecho nada malo, no entendemos esto porque no hemos hecho nada», se lamentaba ayer una de las comerciales que trabaja en Nueva Ribera, que no quiso desvelar su nombre.
Aunque en la urbanización las máquinas seguían ayer trabajando, la empleada comenta que «tememos por nuestros trabajos, es lógico. Aquí hay gente que trabaja bien, que tiene familia, hipoteca, es normal que esté asustada», dijo.
La Policía irrumpió en la promotora y «nos dijo que esperásemos fuera. No sabemos qué se llevaron. Luego nos dejaron pasar».
Por el momento la promotora, que tiene previsto levantar casi quinientas viviendas a la entrada a Los Alcázares, no prevé enviar a sus clientes ninguna carta tranquilizadora. «No es necesario, si preguntan les explicaremos cara a cara que no pasa nada, que aquí no hemos cometido ningún delito y que Ernesto Celdrán -el detenido de Torre Pacheco- no tiene nada que ver con nosotros, nada que ver».