La primera guardería de conciliación laboral y familiar del municipio se construye en el Polígono Industrial Saprelorca, promovida por la Entidad de Conservación del mismo. Ayer, el consejero de Presidencia, Fernando de la Cierva, y el alcalde, Miguel Navarro, participaron en el acto de colocación de la primera piedra de de esta instalación cuya entrada en servicio está prevista en un año.
A este acto también acudieron, entre otros, la directora del Instituto de la Mujer, Paloma Recio; el presidente de la Entidad de Conservación, Joaquín García Jerez, y varios miembros de la corporación municipal y del consejo de administración de Saprelorca.
Las instalaciones, que se levantarán en un parcela destinada a equipamiento social en la ampliación número dos del polígono, cedida por el Ayuntamiento, contarán con tres aulas para escuela infantil, que permitirán a algunos de los 3.000 trabajadores de las industrias ubicadas en la zona dejar a sus hijos mientras ellos trabajan.
La guardería precisa una inversión de 525.000 euros, de los que 464.000 son de subvención del Instituto de la Mujer. El solar tiene una superficie de algo más de mil metros cuadrados, de los que un tercio lo ocupará el edificio con capacidad para albergar a 41 niños de entre cero y tres años y a 20 de hasta 12 años, estos últimos fuera del horario escolar.
El consejero de Presidencia destacó que el nuevo edificio «supondrá un salto cualitativo en la mejora en la calidad de vida de todos los trabajadores del polígono y de forma singular en la de las mujeres, que son las que normalmente soportan más la carga familiar». Añadió que una vez que concluyan las obras, en un plazo de diez meses, «las trabajadoras del polígono podrán desarrollar su trabajo con la tranquilidad de que sus hijos están perfectamente atendidos».
De la Cierva resaltó asimismo que la creación de este tipo de centros «es una línea de trabajo que ha abierto la Consejería en los polígonos industriales» y recordó que este año se han destinado tres millones de euros a la construcción de ocho centros de conciliación en la Región, de los que cuatro se levantarán en polígonos.
El nuevo centro tendrá forma de abanico para aprovechar la luz natural y contará con comedor y cocina, un salón de usos múltiples y una escuela de padres para la orientación de los mismos.